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Colombia se pone a prueba con la llegada de venezolanos

Análisis Por

Colombia no está en un boom petrolero, o situación económica similar a la que tenía Venezuela cuando en los años 70 recibió a miles de colombianos que buscaban más oportunidades.

El desempleo en ciudades fronterizas como Cúcuta está por el 17%, y la llegada de venezolanos se está volviendo incontrolable. Según Migración Colombia en el país ya hay más de 550 mil venezolanos entre legales e ilegales, y su número crece de forma exponencial, para mediados de año ya superarían el millón.

Situación advertida

Ayer el Presidente Santos desde Cúcuta, creó ciertas limitaciones, por un lado enviará 2.120 efectivos de la Fuerza Pública adicionales, además da por terminada la tarjeta de movilidad fronteriza, que facilitaba el ingreso de estos ciudadanos del vecino país, y ahora solo podrán ingresar documentados con su pasaporte o tarjeta migratoria.

Tanto Antonio Guterres, Secretario General de la ONU, como el Secretario de Estado de los Estados Unidos Red Tillerson, aseguraron en su visita al país que debían enviarse recursos adicionales a Colombia para atender esta situación.

Ola Política en abril de 2017 advirtió esta situación, como también su posible impacto en las elecciones de nuestro país, cuando el desespero de las regiones más afectadas por esta masiva migración, pidan a gritos soluciones, o se deslicen hacia la xenofobia.

Mientras tanto en Venezuela el régimen de Maduro citó a elecciones el 22 de abril, con una oposición confundida y desorganizada, que enfrenta la dura realidad de una victoria asegurada para el actual Presidente y Dictador.

La Corte Penal Internacional inició una investigación preliminar por los delitos presuntos delitos cometidos por el régimen en las protestas de año pasado, el encarcelamiento de líderes opositores, y el uso excesivo de la fuerza contra los ciudadanos.

La solución no se ve cerca

El lío está en la inestabilidad de Venezuela, se esperaría que en la medida que exista más garantías políticas y reducción de la violencia, el país podría detener su masiva salida de ciudadanos, pero lo cierto es que el problema va más allá de eso.

La economía del vecino país es eminentemente petrolera, mientras los precios del crudo permanezcan bajos, y el manejo administrativo sea débil, ese país no tendrá recursos para importar, y el poder adquisitivo de sus ciudadanos siempre se verá afectado.

La oposición como se dijo está dividida, la mesa de negociación en Santo Domingo se ve fracasada, y la presión internacional para sancionar al actual régimen no parece dar luces de una ruptura del mismo.

Mientras órganos internacionales como la OEA o UNASUR, se dediquen a los comunicados de prensa, y no a eclipsar a Maduro, su efecto será sumamente pobre, y parece que está en las naciones latinoamericanas donde se ve parte de la solución de una presión efectiva contra Maduro, pero eso tampoco se ha dado.

Ante la impotencia de cambios a corto plazo en la situación, a Colombia le espera un duro camino, mientras recibe más venezolanos, sus ciudadanos miden su capacidad de aceptación a su masiva llegada, y además ponen a prueba la capacidad institucional del Estado colombiano en atenderlos. Una avalancha de migrantes que podría tener un terrible final, desde un cierre de frontera, hasta un poderoso efecto xenofobo.

MIGRANTES VENEZOLANOS Y LAS ELECCIONES DE 2018 EN COLOMBIA

Análisis Por

Un común denominador de los debates de las elecciones de las grandes potencias en los últimos años, han sido desde temas seguridad nacional, hasta el manejo de la economía, pero si algo los ha unido es la migración.

Personas escapan de los conflictos en Oriente Medio o África, buscando evitar la muerte o encontrar mejores oportunidades, como en Europa, dónde la llegada de una gran cantidad de inmigrantes ha sido caldo de cultivo para discursos de la extrema derecha, derrotada en las elecciones de Holanda, Austria, y encarnada hoy en el discurso de la candidata francesa Marine Le Pen. Está última con la promesa de generar grandes controles, retiro de Francia de la zona shengen, limitaciones para que los hijos de inmigrantes nacidos en Francia no sean considerados con esa nacionalidad.

Otro ejemplo es de la campaña a la Presidencia de los Estados Unidos, en la que salió victorioso el Magnate Donald Trump, quien tachando a los mexicanos de criminales, prometiendo un muro en la frontera (que todo indica será un hecho), y limitando el ingreso de migrantes de países de oriente medio, logró vencer el discurso demócrata.

Caso similar podría ocurrir en Colombia, y todo por cuenta de la crisis que vive el vecino Venezuela, donde el desabastecimiento, la criminalidad, y falta problemas de legitimidad de su actual Presidente, tienen en jaque a un país del cual no dejan de huir personas buscando mejores oportunidades, y teniendo como primera opción sus vecinos inmediatos.

TEMA DE CAMPAÑA

Precisamente sobre este tema el entonces Vicepresidente, y hoy pre-candidato presidencial de Cambio Radical, Germán Vargas Lleras, protagonizó lo que seria la versión Trump, de un discurso contra los migrantes venezolanos.

Sobre el famoso programa de casas gratis en Tibú, Norte de Santander, el Exvice afirmó: “no vaya a dejar meter los venecos, por nada del mundo… esto no es para los venecos”

Y remató afirmando: “No hay un sólo lugar en Colombia donde se permita que personas que no sean del país, se beneficien de programas sociale”

Dichas afirmaciones, terminaron en un cruce de palabras con el expresidente de la Asamblea de Venezuela Diosdado Cabello, quien no escatimo en insultos, mientras Vargas Lleras respondió y se quejó con la cancillería por no defenderlo.

Ahora la creciente migración ha puesto en alerta a las autoridades colombianas, quienes después tuvieron que desmentir al Presidente de Venezuela Nicolás Maduro, quien afirmó en febrero que: “El año pasado entraron a Venezuela de Colombia 100.000 compatriotas colombianos”

Afirmación desmentida por Migración Colombia, quien con datos en la mano le recordó al mandatario del país vecino: “En 2015 se registraron salidas de más 371.521 colombianos hacia Venezuela, el año pasado se presentó una disminución a 109.580 personas. Una disminución de más del 70 % entre 2015 y 2016”

Por otra parte El Tiempo, reveló el estudio del Profesor Iván de la Vega, de la Universidad Simón Bolivar, que hablaría de unos 900.000 venezolanos en Colombia (incluyendo los que tienen doble nacionalidad), mientras en el dato del Banco Mundial, a través de la Organización Internacional para la Migraciones (OIM), habla de cómo Colombia lidera entre una lista de 98 países, el que más venezolanos, llegan del éxodo en ese país. (El Tiempo, Marzo 2017).

Precisamente como parte de las problemáticas derivadas de este fenómeno, la Corte Constitucional falló esta semana a favor de unas Trabajadoras sexuales en un tradicional burdel de Chinácota, Norte de Santander, el cual fue clausurado por la Alcaldía.

Con el fallo, no solo regresaría el burdel, sino además se replantea el trato que se debe dar en este caso a la trabajadoras sexuales venezolanas que llegan sin papeles del vecino país, pues para la Corte: Se deben “Valorar las razones por las que decidieron venir a Colombia, los riesgos que corren si son expulsadas del país y la situación concreta que enfrentarían en Venezuela en caso de ser devueltas”

La decisión generó revuelo en la propia Alcaldesa Nubia Rosa Romero que ha dicho que acatará, pero “No entiendo porque se enfocaron en el tema de las venezolanas, y que les estamos vulnerando los derechos”, y “si es cierto que tengo problemas de venezolanos trabajando en Chinácota, porque ellos trabajan por menos de la mitad que la mano de obra”

El fallo, parece el inicio de un problema anunciado, con la llegada de cada vez más venezolanos a las grandes ciudades, y con mano de obra más barata, discursos como los del Exvicepresidente podrían dar de qué hablar en 2018.

¿Quedará la política de migración en manos de los discursos populistas en 2018?, ¿Cómo enfrentará Colombia una posible llegada masiva de Venezolanos justo antes de sus elecciones presidenciales? El tiempo corre.

La crisis tocó fondo

Opinión Por

La aguda crisis que afronta Venezuela tiene tres aristas fundamentales, la política, la económica y la social, con una gran imbricación entre ellas tres. Desde 1999 empezó a gestarse en Venezuela lo que denomina acertadamente el sociólogo argentino O´Donnell la “democracia delegativa” o de “baja intensidad”, que llevó a los venezolanos a delegar todo el poder de decisión en las manos de un líder mesiánico, carismático y providencial, como lo fue en vida Hugo Chávez Frías. Y ello fue posible por el desencanto del pueblo y su desapego a la institucionalidad, a consecuencia de la corrupción rampante y el desprestigio de la política y de los políticos tradicionales. El “socialismo del siglo XXI” que preconizó Chávez y profundizó Maduro ha conducido a Venezuela a un callejón sin salida y ha trocado a Venezuela en un Estado fallido. De hecho Venezuela ocupa el puesto 117 entre 167 países calificados por The Economist Intelligence Unit y Ecoanalitica en el Índice de democracia, con una puntuación de 3.87 sobre 10.

Es bien sabido que la política es la expresión concentrada de la economía, no se pueden separar la una de la otra, pretender separarlas sería como intentar aplaudir con una sola mano. La economía sigue la suerte de la política y esta la de aquella. La política económica durante el largo período de la llamada “revolución Bolivariana” ha sido un desastre, pues lejos de superar las dolamas que agobiaban a la economía a consecuencia de su total dependencia del petróleo, se acentuaron. Sus exportaciones de crudo representan el 96% de las exportaciones totales y de allí que mientras el precio del mismo superaba los US $100 el barril, la bonanza de los petrodólares alcanzaba para dar y convidar. Pero esta es sólo una cara de la moneda.

Como bien dijo Warren Buffet, “cuando baja la marea se sabe quien nadaba desnudo” y eso pasó con Venezuela. Después de exportar crudo a US $246.50 el barril en junio de 2008, su precio llegó a rozar los US $25 en enero de 2016, para luego repuntar en el 2017 hasta alcanzar el precio promedio de US $52.10 el barril, muy lejos de los añorados US $100. El impacto de la destorcida de los precios en su balanza comercial y en sus finanzas públicas ha sido demoledor, tanto mayor en cuanto que al desplome de los precios se vino a sumar la caída de la producción, desde los 3.4 millones de barriles/día en 1998, en vísperas del ascenso de Chávez al poder, a los 1.83 millones en noviembre de 2017. Y las expectativas no son halagüeñas, ya que la exploración viene de capa caída, de 81 taladros en operación en 2013 pasó a sólo 40 en 2017. Ello no deja de ser paradójico en un país que cuenta con las mayores reservas de petróleo del mundo (297.000 millones de barriles), por encima de Arabia Saudita.

Este descalabro de la industria petrolera en cabeza de la estatal PDVSA ha arrastrado a la economía, hundiéndola en una profunda recesión, en la que se combina una caída del crecimiento del PIB del 15% en el 2017 con una hiperinflación sin par en el hemisferio de 2.616% (¡!), según el FMI, el único país en el mundo con inflación de cuatro dígitos. Se estima que Venezuela ha perdido 40% de su PIB en los últimos 4 años, durante los cuales se ha venido destruyendo su aparato productivo. El férreo control de precios por parte del Gobierno, la intervención del mercado y las medidas confiscatorias que se han tomado sólo han servido para provocar el desabastecimiento de los productos básicos y el saqueo del comercio por parte de turbas enardecidas para hacerse a ellos. Esta espiral alcista ha dado al traste con el poder adquisitivo del Bolívar “fuerte”, al punto que la tasa conocida como Dicom, ahora la única oficial, que se cotizaba en agosto de 2017 a 4.146.13 bolívares por Euro, pasó ahora a transarse, con el “Nuevo Sistema de Cambio Complementario”, por disposición del Banco Central, a 30.987.5 bolívares (¡!). Es tanta la desmesura que de muy poco les ha servido a quienes devengan el salario mínimo en Venezuela que en el transcurso de 2017 se lo hubieran reajustado 6 veces (¡!) y que arrancara el 2018 con un primer reajuste del 40% (¡!).

El Gobierno de Nicolás Maduro atribuye esta calamitosa situación a la “guerra económica” que le ha declarado el “Imperio” y se enfrenta a este tal y como el ingenioso Hidalgo de Don Quijote de la Mancha lo hizo contra el espejismo de los molinos de viento. De allí que, en su desesperado afán de evitar el colapso de la economía llegó al extremo de aferrarse a la criptomoneda, cuya moneda virtual bautizó con el sugestivo nombre de Petro, dizque “para vencer el bloqueo financiero” del cual, supuestamente, es objeto Venezuela. Según él dicha moneda está respaldada por la riqueza del país, fincada en sus reservas de petróleo, gas, oro y diamante. Pero estas maniobras no han impedido que las firmas calificadoras de riesgo Standard and Poor´s y Fitch rebajaran la nota para la deuda soberana de Venezuela  y a la misma PDVSA a “categoría especulativa de alto riesgo” y “default selectivo”, respectivamente. Es un hecho que la economía venezolana ha implosionado y le tomará mucho tiempo reponerse.

Elecciones en Venezuela: una completa farsa

Análisis Por

El régimen de Maduro quiere aprovechar el momento. Con el anuncio de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) de ese país (órgano no reconocido por la comunidad internacional al elegirse fuera de las reglas constitucionales y sin participación opositora) que indica realizar las elecciones presidenciales antes de abril de este año, se apuntan una jugada para perpetuarse en el poder.

Dicho ejercicio electoral no es creíble por razones ya conocidas: 1. El órgano electoral de ese país no es neutral, independiente, y tiene serias acusaciones de fraude en el pasado, 2. Los veedores internacionales tampoco son neutrales, y no se le permite a órganos no afines con el actual gobierno vigilar dicha transparencia, y 3. La oposición mermada y perseguida, tiene a la mayoría de sus líderes con reconocimiento electoral inhabilitados o como presos políticos, para evitar que se presenten.

Estados Unidos, y la Unión Europea han rechazado la farsa, por su parte el Grupo Lima (conformado por 12 países: Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Honduras, México, Panamá, Paraguay y Perú) afirmaron que rechazan el llamado a esas “elecciones”.

Maduro auspiciado por la ANC, ya actúa como candidato, dijo que se su victoria “barrera”, y al mismo tiempo pidió a los trabajadores de PDVSA (la petrolera del país), y el Metro de Caracas, que firmen un documento comprometiéndose a votar por él. Según él: “Así como ustedes me piden más, yo pido más de ustedes”, y se buscará  “conquistar voto por voto, trabajador por trabajador”.

Las desde ya arregladas elecciones, y un entorno internacional que no baja al gobernante de dictador, cierran la esperanza de una solución en las negociaciones con la oposición en República Dominicana.

Efecto en Colombia

La situación tensa del vecino país se suma al ingreso masivo de venezolanos a Colombia, son ya 550 mil venezolanos, con principal llegada a Cúcuta (una de las ciudades con mayor desempleo del país), Barranquilla, Cali, Medellín y Cartagena.

Solo en Cúcuta se presentó un hecho grave en el barrio sevilla, donde estaba un grupo significativo de venezolanos que dormían y vivían en el parque a falta de vivienda. Los vecinos rechazaron su presencia argumentando aumento de inseguridad y suciedad, lo que terminó en un ataque de cerca de 80 jóvenes que querían echar a los extranjeros del parque, se lanzaron bombas molotov y el ESMAD tuvo que intervenir. El Alcalde resolvió por desalojar el parque y enviar los venezolanos indocumentados en un camión al puente fronterizo.

Candidatos presidenciales como Marta Lucía Ramírez, viajan a Venezuela para tomarse fotos con las estanterías vacías y hablar de la situación de ese país, mientras otros no ahorran descalificativos al régimen venezolano, como Germán Vargas Lleras, Juan Carlos Pinzón, o Alejandro Ordóñez.

Lo cierto es que el nuevo Presidente, por más duro que hable contra la dictadura del vecino país, poco o nada puede hacer si la situación sigue obligando a venezolanos a escapar, mientras la situación del país se vuelve incontrolable. El desabastecimiento, la inflación y la incapacidad de recibir más ingresos en una economía tan dependiente del petróleo, hacen que Venezuela sea una bomba de tiempo que lleva años cocinándose.

La pregunta del millón es ¿Hasta cuando?.

Los 10 de la política colombiana más importantes en Twitter

Análisis Por

Twitter es una red social especialmente importante en la política, pues es ahí donde de forma más resumida, e incluso inesperada, se dan los debates entre los protagonistas de este tópico.

Ahora la red social ha sacado el ranking de los políticos o personas que manejan sus tweets alrededor de temas políticos, con mayor número de menciones en el 2017. Es decir las más importantes personalidades políticas de Colombia en twitter.

El ranking

1. Juan Manuel Santos @JuanManSantos

El Presidente de Colombia, y premio Nobel de paz, es el político más mencionado en el año. Y no es para menos, pues el mandatario carga con todas las problemáticas y es centro de atención de los problemas y bondades de país, pero al mismo tiempo ha tenido un año movido.

Lo grandes temas alrededor de su Gobierno como la compleja implementación del Acuerdo de paz, su nuevo protagonismo mundial como Nobel de paz, y el cierre de su mandato, hacen que siga siendo el protagonismo del debate político.

 

  1. Álvaro Uribe Velez @AlvaroUribeVel

Como era de esperarse el Ex presidente y Senador Uribe, sigue siendo una de las personalidades de la política nacional, con mayor reconocimiento y mayor protagonismo. Sus comentarios y sus tweets generan todo tipo de reacciones e incluso noticias.

 

  1. Enrique Peñalosa @EnriquePenalosa

El Alcalde de Bogotá, ha sido sujeto de inmensa polémica en el 2017, un año decisivo para los proyectos que finalmente entregará al terminar su mandato en 2019. Pero también se cuenta que está en la ciudad del país con mayor número de interacciones en twitter, así que es normal que aquí los reclamos en contra y favor de su administración se expresen más por esa red social.

Claro está, que su bajísima popularidad, y el movimiento de revocatoria, han creado una gran ola de comentarios y menciones.

 

  1. Daniel Samper @DanielSamperO

Como la medición no es solo sobre políticos, sino sobre aquellos que hacen tweets sobre política, el Ex director de SOHO y hoy reconocido YouTuber, Daniel Samper Ospina escala al cuarto lugar.

Desde sus vídeos, columna de opinión y la divulgación de sus libros, Samper es reconocido por su satírica, y constante burla a la realidad política del país. Esa burla que hace de los grandes problemas del país, una forma de reírse. Lo que claro está, genera todo ese protagonismo en twitter.

Este año además se cuenta su pelea con el Ex presidente Uribe, al afirmar que Samper abusaba de menores, lo que vía tutela obligó a Uribe a retractarse.

 

  1. Claudia López @ClaudiaLopez

La Senadora López de la Alianza Verde, está en el quinto lugar. Con una voz polémica, beligerante y sobre todo franca, alrededor de lo que pasa en el Congreso y en el país. López ha venido escalando con sus tweets, que provocan entre rechazo, y aplausos, y consolida además una base de seguidores y defensores que la mencionan constantemente en twitter.

  1. Gustavo Petro @petrogustavo

El Ex Alcalde de Bogotá, tiene tres grandes puntos a su favor, que hacen que aparezca sexto: Primero, aún tiene gran acogida en parte del electorado de Bogotá, que según las encuestas votarían por él a la presidencia, segundo, su batalla jurídica para evitar sanciones que lo lleven a inhabilitarse a su campaña presidencial, le han dado protagonismo, y tercero, Petro está arriba en las encuestas como un sólido candidato, lo que también promociona su nombre.

 

  1. Alejandro Ordóñez @A_OrdonezM

Ordóñez es un hombre que ante todo, genera debate. Sus posiciones frente al papel del Estado con la religión y su encarnizada critica al Acuerdo de paz, han rodeado al anulado ex procurador.

Además su discusión alrededor de los derechos de las minorías, por ejemplo, hacen que se convierta en un gran factor de división y debate en twitter.

 

  1.  Jorge Enrique Robledo @JERobledo

Robledo no solo es uno de los Senadores más votados del país, es además un importante líder de izquierda, que luego de enfrentarse a Clara López, es líder indiscutible del Polo Democrático.

Este Senador, ha liderado grandes temas que también han sido tendencia en twitter, como la crisis de la salud, criticas al modelo económico, y los temas agrarios.

 

  1. Nicolás Maduro @NicolasMaduro

El Presidente de Venezuela, no es uno de los más mencionados precisamente por su favorabilidad. De hecho es una de las personalidades con mayor desprestigio vía encuesta en Colombia y no es para menos, la migración de venezolanos al país, ha sido en cantidades alarmantes, y la crisis del vecino y su fallido sistema político, hacen que las quejas en twitter contra Maduro florezcan.

 

  1. Óscar Iván Zuluaga @OIZuluaga

Zuluaga tiene tres grandes efectos mediáticos en twitter, primero, el lunar de sus investigaciones por apoyo de Odebrecht a su campaña, segundo, su fallida candidatura presidencial producto de la misma investigación y tercero, su liderazgo dentro el Partido del Ex presidente Uribe.

Así twitter clasificó a los 10 primeros, ¿A quién elegiría usted?.

La oposición Venezolana es ineficiente e incapaz

Opinión Por

La oposición venezolana quiere tumbar a Maduro de la presidencia. Pero sus métodos están fracasando por una razón contundente: no tienen un plan para manejar el país y sacarlo de la crisis.

Los opositores, llenos de vanidades, se dieron a la tarea de liderar durante cuatro meses una protesta social contra Maduro. Fueron exitosos en movilizar a millones de personas en Venezuela y concitaron la solidaridad internacional. Además, pusieron al descubierto la represión oficial y la corrupción de la cúpula gubernamental.

Sin embargo, internamente, los líderes de la oposición no logran construir un discurso creíble sobre la manera cómo Venezuela debe salir de la profunda crisis económica en que Maduro la ha hundido, al punto de tener la inflación más alta del mundo y una producción industrial en franca decadencia, especialmente la petrolera.

Los opositores no dedican tiempo en sus agendas a la construcción de una propuesta que ayude a la recuperación social del país y, por el contrario, se ponen en la tarea de profundizar las divisiones entre las legiones chavistas-maduristas y aquellas que quieren una fórmula distinta de gobierno. El problema es que los seguidores de Chávez y Maduro fueron capaces de resistir en las calles las intenciones de los opositores.

Durante los meses que duraron las protestas, la Mesa Democrática que reúne a los opositores no les presentó a los venezolanos una propuesta seria sobre lo que debe ser el gobierno de transición, una vez Maduro y su gente salga del poder.

Bastó con que el gobierno anunciara elecciones regionales para que la división entre la oposición se hiciera visible. Eso de la Mesa de Unidad se rompió en pedazos. Venezuela se quedó sin voceros creíbles para enfrentar a Maduro. No volvieron las marchas de protesta y sobre la realidad de ese país muy poco se sabe debido a la mordaza oficial a los medios de comunicación.

Lo que es innegable es que Maduro instauró un régimen político de terror, que tendrá que responder, en algún momento, por los crímenes cometidos durante las protestas. Millones de personas siguen sufriendo de hambre y padeciendo todo tipo de necesidades, sin que se tengan solución a la vista. La economía está derruida y su situación es más crítica debido a las sanciones que ya está aplicando Estados Unidos. Los militares son una casta privilegiada, que protege un sistema de gobierno inequitativo, injusto y represor. Los altos mandos militares y la mayoría de los altos funcionarios, han convertido a Venezuela en una narcodemocracia. La presión internacional para lograr un cambio se ha ido diluyendo a la misma velocidad con que la oposición pierde peso e importancia en ese país, especialmente ahora cuando fue derrotada en las elecciones locales.

Oposición venezolana, ¿mucha prensa pocos votos?

Análisis Por

Fueron en total 23 Estados en disputa los que se eligieron este domingo en Venezuela, en un nuevo pulso entre el oficialismo y la oposición. 18 millones de venezolanos podían votar, en las diferentes gobernaciones, municipios y parroquias, para una participación total del 61,14%.

Aún falta por definir el Estado Bolívar, pero por ahora 17 Estados quedan en poder del oficialismo y 5 quedan en poder de la oposición MUD (Mesa de Unidad Democrática). Con estos resultados la derrota para la MUD es arrolladora, y el panorama incierto.

La oposición afirma que los resultados que ellos obtienen son muy distintos de los anunciados por el CNE, y por lo tanto demandarán, aunque dicha demanda terminaría en entes judiciales que también están en manos del oficialismo.

¿Qué pasó?

El desequilibrio se podría analizar en tres factores fundamentales:

Primero, la oposición en Venezuela ha ganado apoyo en el exterior, también en la opinión, y en el debate público, con un oficialismo hermético, y escaso en argumentos, pero a la hora de ir a las urnas el oficialismo sigue siendo mucho más efectivo que la MUD.

Del debate de micrófonos a la movilización de estructuras a las urnas, parece existir un largo trecho, y la falta de organización de la oposición en ese aspecto y confiar solamente en el voto de opinión de los ciudadanos, pudo ser una de las variables importantes para su derrota.

Segundo, posible fraude, y aunque no nos podemos quedar solo en el debate de si se robaron o no las elecciones, si es necesario ver con recelo lo que pasó. Por un lado en varios puestos de votación de la oposición hubo cambios inesperados de lugar, lo que creó confusión y por otro, la veeduría internacional fue escasa y poco neutral, mientras las principales cabezas de la oposición están inhabilitadas o fuera del país, en tal sistema las garantías fueron bastante escasas.

Tercero, desgaste en las bases ciudadanas, producto de meses de revueltas y más de 120 muertos entre abril y junio, muchos criticaron que la MUD accediera a participar de dichas elecciones en medio de un escenario tan hostil para hacer oposición efectiva, y después de las acusaciones al CNE previas a las elecciones, muchas de las bases opositoras se negaron a participar o se resignaron ante lo sabían podía ser un resultado adverso de un gobierno autoritario.

Ahora, no cabe culpar solo al autoritarismo chavista, también una honda reflexión sobre el papel de organizarse para las elecciones, desde movilizar a los ciudadanos a los puestos de votación, hasta convertir el descontento en efectivos votos. Porque cuando estás en oposición llenar las calles siempre será más fácil, que llenar las urnas.

Cambios en escenario global y transformaciones regionales

Opinión Por

Estamos en un momento de inflexión, tanto en lo global como en lo regional. A nivel global, después de dejar en el pasado la bipolaridad propia del periodo de la guerra fría y el corto periodo de hegemonía excluyente norteamericana, entramos en un nuevo momento en el cual la idea de multipolaridad global predicada por varios analistas que internacionales comienza a hacerse realidad. Estados Unidos con el presidente Trump a la cabeza trata de retomar el protagonismo global -en el viejo conflicto afgano, la guerra civil Siria y el caso de Corea del Norte- pero en el escenario ya no es el único jugador. Por lo menos hay dos actores globales que intentan hacerle contrapeso, la Rusia de Putin y China, la primera potencia económica global.

Es verdad que la Unión Europea parece estar en un momento de confusión y reacomodo; después del retiro de Inglaterra y de los intentos del Presidente francés Macron de acercarse a la Canciller alemana Merkel, no termina de poderse recomponer como un actor global (más allá del protagonismo francés en algunas antiguas colonias africanas o en Medio Oriente); de otra parte, otras potencias medias parecen más interesadas en consolidar influencias regionales como son los casos de Turquía, Irán, Arabia Saudí y la propia India. En América Latina, Brasil después del Gobierno Lula, pierde interés en actuar como potencia regional y el actual gobierno gasta toda su capacidad en mantenerse en el poder sin ser enjuiciado ante sus tribunales.

En la región latinoamericana parece haber interés del Gobierno Trump por retomar el protagonismo que había venido cediendo en la última década. Pero lo ha hecho más con una renovada política del ‘gran garrote’ que con un esfuerzo por construir un liderazgo consensuado. Su primer objetivo fue Mexico con su propuesta, a todas luces inviable, de construir un muro entre los dos países para frenar la inmigración ilegal latinoamericana y renegociar el Nafta; luego siguió Cuba y la amenaza de revisar o congelar los avances logrados con el Gobierno Obama en las relaciones bilaterales; ahora es Venezuela a la que considera, inclusive, un eventual objetivo militar, con lo cual va a generar una situación de tensión evidente. Es verdad que esto es favorecido porque la región ha venido cambiando el color de sus gobiernos, del rosado o rojo de sus gobiernos progresistas ha venido produciéndose relevos hacia otros de derecha como el de Macri en Argentina, o el de Temer en Brasil, o el de Perú y otros como los de Uruguay y Chile prefieren tener una posición ambigua; lo que ha generado una fragmentación en la región evidenciada en que el día en que en Lima se aprobaba una condena al gobierno venezolano, ese mismo día doce países del Alba o cercanos aprobaban una declaración de respaldo al gobierno venezolano.

No es claro que el presidente Trump quiera comprometerse en un conflicto con Corea del Norte, con las implicaciones que esto tendría de enfrentamientos regionales y eventualmente con sus potencias rivales. En Latinoamérica, no es fácil que la amenaza de acción militar contra el Gobierno de Venezuela se vaya a materializar – no olvidemos que Rusia, China e Iran son aliados de los venezolanos-, pero lo seguro es que este solo anuncio estimulara tensiones en la región, especialmente en la frontera con Colombia, que no dejan de ser preocupantes para todos.

Se requiere mayor presión internacional

Opinión Por

Instalada la Asamblea Nacional Constituyente en Venezuela a pesar del rechazo de la comunidad internacional a la convocatoria que permitió su elección hace dos semanas y a las sombras de dudas sobre los resultados de las votaciones por un eventual fraude, el país vecino se sume en una grave crisis de poderes.

Tanto el gobierno del Presidente Maduro como la oposición han radicalizado sus posiciones. Desafortunadamente de nada ha servido la mediación del Papa Francisco, del expresidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, ni el constante llamado al respeto de la democracia o el diálogo que han hecho la OEA, los Estados Unidos, la Unión Europea o varias naciones latinoamericanas.

Durante más de 100 días de protestas, la cifra de muertos supera el centenar y es numerosa la cantidad de heridos. La crisis política se agrava porque ninguno de los dos sectores dan su brazo a torcer. Se mantienen los presos políticos y se anuncian nuevas detenciones al amparo de las decisiones que adopte próximamente la Constituyente.

El equilibrio de poderes se rompió con el desconocimiento de la Asamblea Nacional Legislativa elegida popularmente, de los gobernadores y alcaldes de oposición y de las funciones de la Fiscal Luisa Ortega Díaz, entre otros. Agravado todo con la detención de dirigentes de la oposición como Leopoldo López y Antonio Ledesma, además de personas que han participado en las jornadas de protesta, aunque luego les permitieran volver a sus casas.

La situación requiere una solución urgente. Por encima de los fallidos intentos de mediación, la comunidad internacional tiene una enorme responsabilidad y el deber de contribuir a una salida negociada que evite más muertos y se restablezca la democracia, a través de unas elecciones generales libres. Hemos visto a la ONU muy pasiva. Los organismos internacionales tienen una razón de ser y deben cumplir con su función.

De ser necesario, los presidentes de Latinoamérica podrían realizar de urgencia una cumbre a manera de retiros espirituales para intercambiar  lluvia de ideas y entre todos mirar alternativas realistas sobre lo que se podría hacer en este momento de crisis y presentársela directamente al “Presidente” venezolano.

Desde algunos sectores se ha propuesto que se impongan sanciones económicas para bloquear  y aislar al vecino país. Creemos que esta no es la solución porque a lo que puede llevar es a que Venezuela se convierta en Cuba.

El principal afectado con esta crisis es Colombia, ya que a través de su frontera común, miles de venezolanos llegan a nuestro país huyendo de la crisis humanitaria por la falta de medicamentos, alimentos, elementos de aseo o servicios básicos. Aunque desde algunos sectores se ha abierto la posibilidad para atender a estas personas, no podemos pasar por alto la situación interna nuestra que también requiere una solución inmediata.

Estamos de acuerdo en que debe haber un apoyo pero no podemos olvidar que el conflicto armado interno en Colombia dejó más de 5 millones de desplazados a quienes se deben atender. Hay una sentencia de la Corte Constitucional que se debe cumplir. Nos parece una irresponsabilidad enorme decir que estamos en capacidad de solucionar esta delicada problemática. Quienes están cruzando la frontera son personas en unas condiciones bastantes precarias, ya que les toco salir de afán, dejar su casa, en busca de oportunidades laborales o de un lugar donde vivir.

La situación es delicada porque se estima que un millón de personas podría llegar en los próximos meses tanto de colombianos que viven hace muchos años en ese país como de nacionales venezolanos, muchos de los cuales buscan como destino Bogotá, donde la atención de los desplazados de la violencia interna también está desbordada y no hay capacidad presupuestal ni logística para atenderlos. Hay que destacar que surjen problemáticas muy complejas, mujeres venezolanas que se dedican a la prostitución y personas que además participan activamente en política, lo cual es inadmisible.

Por esta razón y por las implicaciones internas que han tenido las decisiones como la convocatoria e instalación de la Asamblea Constituyente, así como el desconocimiento de la oposición creemos que se debe buscar un acuerdo para lograr una salida del poder del “Presidente” de Venezuela. La solución no es que los ciudadanos venezolanos se vayan, el que se tiene que ir es Maduro. Hay que trabajar en esa salida, con el menor traumatismo posible para el pueblo venezolano.

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