Boris Johnson: Otra carrera política en juego por el Brexit

Análisis Por

Boris Johnson tiene una probada de las oscuras condiciones para dirigir a su país hacía un Brexit que tuvo su antecesora Theresa May. El primer ministro británico ha tenido días difíciles, luego del impulso logrado al inicio de su llegada al poder, su propuesta de salida del Reino Unido de la Unión Europea (UE) ha sido un nuevo laberinto sin salida aparente.

El parlamento se ha negado en la aprobación de su Brexit duro, incluso de forzar al país a salir de la UE sin Acuerdo antes de terminar octubre, y el propio hermano del primer ministro, Jo Johnson, renunció a su cargo de ministro de Educación Superior y a su lugar parlamentario.

La decisión la tomó por las diferencias con el premier, e incluso ha planteado llamar a las urnas para revocar de nuevo el Brexit, mientras su hermana Rachel Johnson, sigue trabajando con los centristas pro-europeos, para evitar también dicha salida.

Duras declaraciones

El premier británico declaró este jueves que: “Me prefiero muerto en una fosa antes que volver a retrasar la salida de la UE.”, aún ante la oposición de sus hermanos, de varios miembros de su propio partido que quieren evitar una salida sin acuerdo, y de los opositores laboristas y los nacionalistas escoceses, está convencido de no quedarse estancado en el lodo de la inmovilidad frente a este tema, como pasó con May.

Theresa May, ahora como cualquier otra parlamentaria, ha sido grabada entre risas con sus compañeros, ante lo que sería la evidencia de una tarea que ella misma tuvo que abandonar, y que Johnson pensó encontraría eco en un parlamento sin consensos frente a los detalles para ejecutar el Brexit.

Ahora el Westminster quiere colocar freno de mano a las intenciones de Johnson, aprobando una Ley que cerraría la puerta a un Brexit sin acuerdo y lo retrasaría. Aprobación que abriría la puerta a unas elecciones anticipadas por Johnson.

Elecciones, el debate sobre el “cuándo”

El nuevo choque entre opositores y tories está marcado por la fecha para llamar elecciones, mientras laboristas prefieren retrasarlo, al igual que el Brexit, Johnson confía en poder convocar a las urnas el próximo 15 de octubre, justo antes del Consejo Europeo, y con ello recuperar fuerzas para obligar una salida de Londres de la UE ese mismo mes.

La estrategia aunque arriesgada, y con limitadas posibilidades de éxito, viene cargada de la desconfianza general en el Westminster, donde al premier lo califican de jugador, y creen que podría en plena campaña lanzar al Reino Unido a una salida forzada de la UE, no solo para tomar desprevenidos a sus contendores, también para aumentar sus posibilidades de tener una gran victoria que destrabe su liderazgo y de paso su carrera política.

Los opositores quieren elecciones, pero garantizando primero llevar a Johnson a las urnas debilitado, sin posibilidad de ejecutar el Brexit en octubre y sin acuerdo para hacerlo de forma desesperada.

El líder laborista Jeremy Corbyn, confía en que la división que bloquea a Johnson lo arrincone a unas elecciones donde puede sacar ventaja, mientras su propio partido se encuentra dividido, pues no cree que una Ley que obligue a Johnson a retrasar 3 meses más el Brexit, sea suficiente para evitar que se materialice dicha estrategia.

Las cartas están sobre la mesa, y el caos reina en los pasillos políticos del Reino Unido, ¿Será el Brexit la tumba de la carrera política de Johnson como lo fue con May?

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