De coaliciones y otros imposibles inmediatos

Análisis Por

Algunos análisis políticos asumieron que la elección de Humberto de la Calle Lombana en la pasada consulta liberal del 19 de noviembre era la entrada del Partido Liberal a la llamada Coalición ciudadana por  Colombia que lideran Claudia López, candidata presidencial por el Partido Alianza Verde, Jorge Robledo, candidato presidencial por el Partido Polo Democrático y Sergio Fajardo, precandidato por firmas por el movimiento político Compromiso Ciudadano, presunción que de tajo quedó desvirtuada por las declaraciones de Robledo en twitter y la entrevista que Juan Lozano le hiciera a Claudia López, ambas el lunes 20 de noviembre.

Muy floja le resultó la consulta al Partido Liberal para escoger su candidato a la Presidencia. Porque a pocos les suena bien la idea de reelegir las políticas de Santos en 2018. Y porque son parte de «los mismos con las mismas«, dijo el senador Robledo en su perfil de Twitter, trino que aún no ha eliminado.

«Estamos en principio decididos a tratar de construir una alternativa de centro, independiente, renovadora. Que tenga credibilidad en la lucha contra la corrupción y en la renovación de la política y ahí el Partido Liberal es difícil que encaje en esa foto«: dijo Claudia López en el programa Al Punto Con Juan Lozano.

Es decir, ni Robledo quiere con De la Calle porque al asumirlo como parte de la Unidad Nacional, asume que elegirlo es darle continuidad a la misma, ni Claudia López quiere con De la Calle, porque al ser el candidato del Partido Liberal Colombiano, uno de llamados partidos políticos tradicionales de Colombia, representa la antítesis de lo que es su concepto de Coalición. Es decir, esta coalición es tan “ni, ni” hasta para eso.

¿Qué pensarán al ver estas declaraciones quienes eufóricamente votaron por De la Calle pensando que el trío Robledo-López-Fajardo lo iba a recibir con los brazos abiertos?

De acuerdo con la Declaración de Principios publicada el pasado 18 de septiembre: “La coalición en construcción se fundamenta en la ética de la gestión pública y en la voluntad de combatir el círculo de clientelismo, corrupción e impunidad que envilece la sociedad y destruye las instituciones y tiene la garantía de la trayectoria y ejecutorias de sus candidatos. Por convicción asume el compromiso de defender e implementar los Acuerdos de Paz suscritos y otros que se puedan lograr”.

Es decir, la Coalición Colombia en principio es de un pragmatismo  casi que pavoroso, que podría ser catalogado de típico centro, sino fuera porque es un manto con el que se pretende envolver los diferentísimos orígenes de su trío de integrantes (el marxista-maoísta discurso anticorrupción y antiestablecimiento de Robledo, la pugnacidad academicista de Claudia López y el calculadamente construido populismo de centro de Fajardo) y que sólo atina a proponer el común discurso anticorrupción de los mismos, dando como garantía la trayectoria de sus candidatos (¿caudillismo?).

El pasado domingo 19 de noviembre, el discurso de Humberto de la Calle, si bien pasó desapercibido, definitivamente marca la ruta ideológica de lo que será su programa de Gobierno: “Hoy, cuatro de cada cinco niños nacen para jugar el partido de la vida en una cancha desnivelada, y la estructura de la sociedad colombiana los mantiene en el hoyo negro de la pobreza. Enderezar esta cancha de la vida, para que todos tengamos las mismas oportunidades, es la máxima fundamental del liberalismo igualitario que profeso. (…) El liberalismo igualitario, que como yo muchos profesamos, busca equilibrar las posibilidades de todos, para que todos puedan salir adelante para así alcanzar los niveles legítimos de bienestar y felicidad. Un liberalismo que tantas veces nos ha convocado para decirle no a los tiranos.”

Un liberal igualitario y tres disimiles líderes (un maoísta, una tecnócrata y un suspicaz hombre de centro) que haciendo gala de la retórica centrista comparten un común discurso de “ni el uno ni el otro”, especialmente si son de centro izquierda como Petro o Clara López, ¿será posible que se unan? ¿Sobre qué podrían ponerse de acuerdo además de la implementación de lo acordado que ya la Corte Constitucional dijo que era política de Estado y la lucha contra la corrupción que es algo connatural a los deberes estatales?

Tal vez porque la coalición aún no se ha terminado de construir (recién hasta esta semana se anunció que dentro de un mes se lanzaría la propuesta conjunta), es que aún no esté claro ni su norte ideológico, ni su propuesta de país sobre la que definitivamente deberán hacerse las coaliciones y las convergencias, algo que definitivamente el Partido Liberal tiene claro con su candidato presidencial.

Ante esta situación, solo resta esperar a ver hasta dónde le llegará el centrismo demagógico a esta denominada por Vladdo “alianza de papel”, que ni quiere alianza con los tradicionales partidos de centro izquierda como el Partido Liberal, ni quiere alianza con los nuevos movimientos políticos de centro izquierda como la Colombia Humana o la Alianza Social Independiente.

Zootecnista Universidad Nacional de Colombia, Candidato a Magíster en Producción Animal de la Universidad Nacional. Coordinador Nacional para asuntos de Paz de la Organización Nacional de Juventudes Liberales 2014-2018.

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