DE LA INDIGNACIÓN A LA ACCIÓN

Análisis Por

Bastante revuelo ha causado la Resolución 3898 del 15 de mayo de 2017 del Partido Liberal Colombiano, la cual reglamenta el proceso de integración de los Consejos Municipales y comunales, Asambleas departamentales y del Distrito Capital, Parlamento Nacional de Juventudes Liberales y el Congreso Nacional de Juventudes Liberales, firmada por el Secretario General, Héctor Olimpo Espinosa.

Algunos líderes juveniles del Partido, salieron a las redes sociales a manifestar su desaprobación y rechazo a dicha Resolución, sin embargo, como todo buen socialdemócrata, es menester tener un eminente sentido de resiliencia y ante ésta adversidad, empezar a formular las propuestas que las Juventudes Liberales deben aportar a la Reforma Estatutaria que vamos a necesitar para consolidar al Partido Liberal como el Partido de las regiones.

En ese sentido y al revisar los Estatutos Liberales de 2002 y los de 2012, la Resolución 3898 de la Secretaría General del Partido Liberal Colombiano y la Ley 1475 de 2011, la propuesta que debe salir de la Organización Nacional de Juventudes Liberales para la reforma estatutaria debe considerar tres elementos: 1) presupuesto, 2) participación real y efectiva y 3) reestructuración organizacional.

La Ley 1475 de 2011, por la cual se adoptan reglas de organización y funcionamiento de los partidos y movimientos políticos y de los procesos electorales, más conocida como la Reforma Política de dicho año, estableció a través de su artículo 18 que del presupuesto anual proveniente del Fondo Nacional para la Financiación Política, los partidos políticos deben destinar el 15% para financiar las actividades de sus centros de pensamiento, la realización de cursos de formación y capacitación política y electoral, y para la inclusión efectiva de jóvenes, mujeres y minorías étnicas en el proceso político. Sin embargo, hubo una suerte de “conejo” al aplicar dicha norma en la reforma estatutaria de 2012.

De acuerdo con la reforma estatutaria de 2012, el Partido Liberal definió la financiación explícita del 10% del presupuesto anual para el Instituto de Pensamiento Liberal-IPL, pero al involucrar la fórmula del artículo 18 de la Ley 1475 de 2011, lo que hizo fue tomar el 15% proveniente del Fondo para financiar el IPL y distribuir el 5% restante entre las organizaciones de jóvenes y mujeres y las minorías étnicas, que en la práctica correspondió a un 1,66% del presupuesto anual, lo que sin lugar a dudas fue un golazo que los jóvenes se dejaron meter en esa reforma, ya que no representó avance alguno con respecto a los Estatutos de 2002, aprobados por dos millones de votos liberales.

Los restablecidos Estatutos del Partido Liberal del 2002, establecieron en su momento que de los recursos propios del Partido, se destinaría el 10% del presupuesto anual para la financiación de eventos y actividades de las juventudes, las mujeres, las organizaciones sindicales y de pensionados, las organizaciones campesinas, las organizaciones sociales y de base y las minorías étnicas, lo que  representaría 1,66% para cada uno de dichos sectores, financiación distinta al 10% que los mismos estatutos establecieron para el IPL. Es decir, que en su momento, sumados los sectores sociales y el IPL, el Partido debería destinar el 20% de su presupuesto anual para financiar lo que el artículo 18 de la Ley 1475 de 2011 estableció.

¿Qué se podría proponer  entonces?

Mínimamente, el presupuesto para jóvenes, mujeres y minorías étnicas, debiera duplicarse, redistribuyendo de mejor manera la financiación estatal entre dichos sectores sociales y el IPL y asegurarse la financiación de las organizaciones sindicales y de pensionados, de campesinos y organizaciones sociales y de base a partir de la siguiente formula.

Considerando que la Ley 1475 de 2011 no define la manera explícita en que se debe cumplir el  15%, la distribución sería 3% para jóvenes, 3% para mujeres y 3% para minorías étnicas  y el 6% restante para financiar el IPL.

Ahora, para no afectar el presupuesto histórico del IPL, el Partido concurriría con un 4% y  las organizaciones sindicales y de pensionados, de campesinos y organizaciones sociales y de base, tendrían cada una 2%, lo que en la práctica sería un ahorro para los presupuestos anuales del Partido, ya que sería el mismo 10% que establecen los Estatutos de 2002 para financiar a los sectores sociales y no habría mayor traumatismo para ningún sector, sino todo lo contrario.

Por cuestiones de espacio en ésta  ocasión sólo se tratará el tema presupuestal, que como se dejó en evidencia es un tema sensible ya que desde 2002 el presupuesto es precario para los sectores sociales, especialmente para el relevo generacional y para la mitad de la población colombiana, sin embargo, recordemos que los errores de las generaciones pasadas, son las oportunidades de las generaciones presentes.

Zootecnista Universidad Nacional de Colombia, Candidato a Magíster en Producción Animal de la Universidad Nacional. Coordinador Nacional para asuntos de Paz de la Organización Nacional de Juventudes Liberales 2014-2018.

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