Ecuador: un país que no está acostumbrado a la guerra

Análisis Por

El presidente de Ecuador Lenín Moreno, dio 12 horas a los que denominó narcos, para que den pruebas de supervivencia de los periodistas del diario El Comercio de Quito, y que estarían en manos de alias Guacho un ecuatoriano disidente de las FARC, luego de cumplido ese plazo, el presidente de ese país confirmó la muerte de los periodistas, y con ello una recompensa para capturar a los culpables. 

La historia parece gris, pues el presidente Moreno regresó de Lima (donde esperaba asistir a la Cumbre de las Américas), luego de conocerse unas fotografías donde aparecerían los cuerpos de estos secuestrados. 

Entre tanto el presidente Juan Manuel Santos, dio instrucciones al Ministro de Defensa Luis Carlos Villegas y al Comandante General de las Fuerzas Armadas, junto con el director de la Policía para dirigirse a Quito, y tratar este delicado tema con autoridades de ese país.

La agonía de la violencia que pasa a Ecuador

Nunca fue un secreto que las FARC tenían un cierto control de la frontera con Ecuador, de hecho, fue cruzando la frontera que las fuerzas militares colombianas dieron de baja a Raúl Reyes, uno de los máximos jefes de la entonces guerrilla alzada en armas, y esto desencadenó una crisis sin precedentes con ese país.

La gran pregunta es ¿Qué se hizo desde entonces para evitar la presencia de grupos ilegales en la frontera?, probablemente la crisis y el desequilibrio por la tensa relación del entonces presidente Uribe y el presidente ecuatoriano Rafael Correa desvió la atención de las acciones efectivas que se necesitaban en ese territorio, y ahora en un vasto terreno selvático, como son casi todas las fronteras del país, se presencia una grave crisis.

Ecuador no está acostumbrado a ver a sus nacionales secuestrados y asesinados en su propio territorio, ese imaginario colectivo que en Colombia se volvió común luego de más de 50 años de guerra, es un imposible para los ecuatorianos, y por eso estos hechos cobran tanta relevancia.

Si en la implementación del acuerdo de paz las disidencias de las FARC como la de alias Guacho pasa el conflicto contra los habitantes de Ecuador, seguramente eso afectará la relación con Colombia.

Este será un punto fundamental de la lucha contra aquellos que no quisieron ser parte del acuerdo, pues de una guerrilla que alegaba motivos políticos, a un grupo criminal que busca proteger sus líneas de narcotráfico, existen grandes diferencias, seguramente de no neutralizarse, será solo el inicio de varias acciones en esta tensa región del país.

La guerra como indignación nacional

Ciertamente los medios ecuatorianos han hecho gran cubrimiento de lo ocurrido, y por el momento el país parece rodear a su presidente en una ola de indignación por este secuestro y asesinato. Pero si las acciones de esta disidencia siguen teniendo impacto en territorio ecuatoriano, se pondrá a prueba al presidente Moreno y seguramente cambiará el ambiente político del país.

Al igual que en Colombia, empezarán a brotar las oportunidades políticas de generar indignación ya no solo sobre los criminales, sino, sobre el desempeño del Estado en su tarea por detenerlos. La forma como se maneje la atención sobre este tipo de situaciones desviará el debate nacional sobre los temas que normalmente se espera que estén en la agenda ecuatoriana, y Moreno podrá mostrarse como un líder fuerte que encara el brote de violencia, o un líder que no estaba preparado para ella.

La prueba apenas inicia, y guerra contra alias Guacho no lo definirá todo.  

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