EL “FRACASO” DE LA DESCENTRALIZACIÓN

Análisis Por

Paro en Chocó. Paro en Buenaventura. Belén de Bajirá. Antioquia federal

Circunscripciones especiales para la paz. Paro del Magisterio. Reforma al Sistema General de Participaciones.

Todas estas coyunturas tienen de fondo un elemento que la senadora Sofía Gaviria expuso en su columna del 9 de junio (“¿Antioquia Federal? No: ¡Colombia federal!” http://partidoliberal.org.co/vernoticia.php?idvar=1249), y es el eminente fracaso de la descentralización consagrada en la Constitución del 91.

Ahora, cuando hablamos de descentralización, ¿será que todos hablamos de lo mismo? En Colombia, cuando hablamos de descentralización debemos hablar de tres tipos de ella que en el país que se han dado de manera secuencial desde la década de 1980: descentralización política, descentralización fiscal y descentralización administrativa.

Según Falleti (2010), la descentralización política es el “conjunto de reformas electorales o enmiendas constitucionales diseñadas para delegar autoridad política a los actores subnacionales y para abrir nuevos – o activar los existentes latentes o ineficaces – espacios para la representación de las entidades políticas subnacionales”; que en Colombia se materializó a partir de la elección popular de alcaldes en 1986 y de gobernadores en 1991.

Según la misma autora, la descentralización fiscal es el “conjunto de políticas diseñadas para aumentar los ingresos o la autoridad fiscal de los gobiernos subnacionales”, que para el caso colombiano representó el incremento de las transferencias que se hacen desde el Gobierno central a municipios y departamentos y la autorización para la recolección de impuestos; y la descentralización  administrativa es el “conjunto de políticas que transfieren la asignación de servicios sociales tales como educación, salud, bienestar social y vivienda a los gobiernos subnacionales”(Falleti, Tulia. 2010. Decentralization and Subnational Politics in Latin America. Cambridge. Cambridge University Press), que tuvo su máxima expresión en la Ley 60 de 1993, derogada luego por la Ley 715 de 2001.

Volviendo al elemento planteado por la senadora y considerando los tipos de descentralización, el cuestionamiento sería ¿cuál de las tres clases de descentralización en Colombia ha fracasado?

La descentralización política, representada en la elección popular de alcaldes, gobernadores, diputados, concejales y ediles ha tenido un relativo éxito en tanto ha permitido que la democracia representativa llegue a todos los municipios  y comunas del país y que el sufragio sea verdaderamente universal, lográndose por ejemplo, porcentajes de participación electoral del 60%, como sucedió en las elecciones de octubre de 2015 y que a raíz de ese empoderamiento democrático vía sufragio, por denominarlo de alguna manera, hayan surgido una serie de reivindicaciones locales identitarias que van en contravía del modelo económico extractivista central,  que reivindican el cuidado del ambiente frente a las actividades petroleras y mineras a través del uso de las consultas populares.

Así, es indudable que la descentralización política ha tenido un gran impacto en los ejercicios sufragistas locales, lo que evidentemente no podríamos corroborar como si fuera un fracaso, como lo afirmara la senadora Sofía Gaviria.

El tema de las rentas municipales en tanto tributos, tasas y contribuciones, establecida por la Ley 1551 de 2012, que actualizaba la legislación sobre las funciones y la organización de los municipios colombianos y sobre la cual se establecen los denominados Estatutos Tributarios Municipales, que siguen la estructura del Estatuto Tributario Nacional, si bien es un avance en la descentralización fiscal, al parecer no son lo suficientemente fuertes dada la dependencia del Sistema General de Participaciones-SGP, que es el mecanismo constitucional definido en 2001, modificado en 2007, que establece la inversión pública para salud, educación, agua potable y saneamiento básico, municipios ribereños del Río Magdalena, alimentación escolar, resguardos indígenas y fondo nacional de pensiones de las entidades territoriales, además de partidas especiales a todos los municipios, en distinta proporción dada su categorización.

El informe de la Contraloría General de la Nación divulgado en mayo de éste año (http://www.eltiempo.com/justicia/investigacion/contraloria-presenta-fallas-del-sistema-general-de-participaciones-92074) concluye que el manejo de los recursos de salud del SGP es el que más dudas sobre corrupción genera, por lo que es necesario reformarlo, algo que ratifica lo dicho por Bonet et al (2014)  quienes afirman que si bien los recursos se han destinado a cobertura, es necesario empezar a invertir en calidad de los servicios públicos financiados por el mismo (http://www.banrep.gov.co/es/dtser-205).

Así, la descentralización fiscal tampoco correspondería al fracaso del que habla la senadora, ya que los recursos están disponibles para todos los municipios y departamentos, pero la que sí puede ser el fracaso es la descentralización administrativa, ya que gracias a los malos manejos de los gobernantes locales, no se cumplen a cabalidad las funciones de las entidades territoriales.

Y en éste punto es importante resaltar lo dicho por la senadora en su columna y es que en gran parte el fracaso de la descentralización administrativa se debe a la ausencia del acompañamiento que debería hacer el Estado Central a través de las “Ías” (Contraloría, Procuraduría, Fiscalía, Auditoría) y de los Ministerios correspondientes, porque si bien es cierto que desde Bogotá no se puede controlar que los municipios elijan alcaldes y gobernadores corruptos, si es posible disminuir el impacto de la voracidad de aquellos a través de un seguimiento cercano de la ejecución de los recursos públicos de índole central.

Finalmente, me gustaría conocer las propuestas de quienes anhelan regresar al federalismo colombiano de los tiempos del Olimpo Radical y ver cómo aquellas van a resolver los problemas o aprovechar las fortalezas del proceso de descentralización de la Constitución de 1991, pasando por supuesto por el proceso de convocatoria de la Constituyente que nos hará un Estado Federal.

Zootecnista Universidad Nacional de Colombia, Candidato a Magíster en Producción Animal de la Universidad Nacional. Coordinador Nacional para asuntos de Paz de la Organización Nacional de Juventudes Liberales 2014-2018.

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