¿Es efectivo decomisar cualquier dosis de droga a los consumidores?

Análisis Por

El presidente Iván Duque desde su campaña a la Casa de Nariño, ya había manifestado su rechazo a la dosis mínima como medida que protege la libertad de expresión, y la consideraba una medida poco lógica en un país que padece ante el narcotráfico.

El anuncio lo hizo el presidente el pasado fin de semana, donde afirmaba firmar un decreto para dar herramientas a la Policía Nacional que le permitan decomisar cualquier dosis de drogas y alucinógenos en el país.

¿La respuesta debe ser prohibicionista?

Algunos expertos se han mostrado críticos ante la medida pues la respuesta no es el prohibicionismo. De hecho la han tachado de inconstitucional pues en la Sentencia C-221 de 1994 la Corte Constitucional ya se había pronunciado al respecto afirmando que la prohibición de la dosis mínima atenta contra el libre desarrollo de la personalidad, y en ese escenario una demanda de inconstitucionalidad contra el Decreto terminaría tumbandola.

Luego en un Acto Legislativo de 2009 cambia el artículo 49 de la Constitución prohibiendo el porte para el consumo de estas sustancias, pero la Corte una vez más en la Sentencia C-574 de 2011 aclaró que dicha prohibición no consiste en penalización de la dosis mínima.

Estudios como Políticas antidroga en Colombia : éxitos, fracasos y extravíos, reafirmarían que la sentencia de la Corte sobre la dosis mínima no aumentó el consumo en el país, lo que indica que la existencia misma de la dosis no representa por sí misma una bandeja de plata para el aumento del consumo, de hecho hasta ahora los estudios sobre sí el consumo en Colombia de sustancias como la Cocaína, se contradicen sobre su aumento o estabilidad.

Y aunque se ha aumentado el número de capturados por porte de drogas, el mercado de ha mantenido estable, como lo muestra el artículo de los politólogos Garzón, Llorente y Wilches. De hecho la prohibición sólo aumentaría la clandestinidad de los consumidores y afectaría la identificación de los mismos, lo que significa un desafío a la hora de tratar este fenómeno como un tema de salud pública, pues nadie querría ser identificado como consumidor.

¿Una medida que cierra un vacío?

En la otra cara de la moneda, cabe aceptar que temas como la dosis de aprovisionamiento que es la que se encuentra encima de la dosis mínima (1 gramo de cocaína y 20 gramos de marihuana) y que se trata de aquella que porta una persona consumidora, solo se determina de acuerdo a las circunstancias del momento y del consumidor, lo que ha representado para la Policía un vacío gigante a la hora de capturar y decomisar este tipo de sustancias.

Es decir, decomisar todo tipo de drogas y alucinógenos, representaría una solución para acabar con ese vacío y además sería coherente con la prohibición en la comercialización y producción de las mismas.

Pero a esto expertos como los antes mencionados, responden que la tarea es informar a la policía y reglamentar el modo, dolo y daño en cada caso, es decir dar herramientas para investigar cada caso, y no solo para judicializar, o decomisar lo encontrado en cada consumidor.

El entonces presidente Santos, hizo varios llamados, entre ellos en las propias Naciones Unidas, para no caer en el prohibicionismo que fuera de la dosis mínima es lo mismo que se ha intentado por décadas para combatir este problema. Por ahora la palabra la tiene el presidente Duque ¿Se mantendrá su prohibición?.

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