Independencia de Cataluña: “Sí pero no”.

Análisis Por

El martes España contuvo el aire, mientras Carles Puigdemont presidente de Catalán, declaraba ante el Parlament una no menos que ambigua independencia. Luego de lo cual solicitó a ese órgano detener esa misma independencia para sentarse a dialogar con el Gobierno Español.

Nadie quedó contento, ni los Catalanes que votaron y esperaban una declaración unilateral y definitiva, ni los líderes catalanes que lucharon por el referendo secesionista, ni aún el ejecutivo de Mariano Rajoy.

Rajoy, acostumbrado más a “dejar que pasen” las cosas, a “hacer que pasen”, recibió el respaldo del PSOE, que en cabeza de Pedro Sánchez y con las mayorías del Partido Popular (PP) de Rajoy en el Senado, le dieron un ultimátum a Puigdemont.

El Govern tiene hasta el lunes 16 de octubre para aclarar si declaró o no la independencia, así lo hubiera hecho por corto tiempo, y en caso de aceptar que sí lo ha hecho, tiene hasta el jueves a las 10 am (hora española) para retractarse.

En caso de no hacerlo Rajoy activaría el artículo 155 de la Constitución, que le permitiría al Gobierno de Madrid tomar “las medidas necesarias” para impedir la independencia, lo que podría significar desde la militarización de cataluña, hasta un probable arresto del Presidente de la región.

La jugada es clara, para satisfacer el orgullo de los líderes independentistas, Madrid está dispuesto a que acepten que han declarado su independencia como efectivamente ocurrió la noche del martes, para posteriormente retractarse e ingresar a un diálogo.

Puigdemont afirmó en su momento que dicho diálogo sería sin condiciones previas, con representantes de cada bando que buscarían una serie de cambios en lo que considera la premisa misma de lo ocurrido en los últimos días que: la relación de Cataluña con España no funciona” Puigdemont.

 

Cambios constitucionales

La propuesta del PSOE y su acuerdo con el PP, incluyen una reforma a la Constitución, donde se vuelva a delimitar algunos de los puntos más polémicos y que más critican del actual modelo autonómico.

Para el Líder socialdemócrata Pedro Sánchez, es crucial repensar algunas de las reglas consagradas en su Constitución, que son las que más separatismos generan con Cataluña e incluso con el País Vasco.

La solución a la crisis, parece lo que desde un inicio se advirtió, un amplio diálogo sobre la forma como se relaciona el Estado central y regiones como Cataluña. Repensar el ordenamiento territorial.

Al final, la historia mostrará una crisis quizás innecesaria, un Rajoy inmóvil que no actuó a tiempo frente a las pretensiones secesionistas de Cataluña, le faltó consenso, y capacidad de negociación inicial. Un Puigdemont que al final tendrá que aceptar que Cataluña no está lista para la independencia y que todo lo acontecido ha servido más de pretexto para presionar a Gobierno Español a un diálogo donde tendrá que ceder. Y un pueblo dividido, entre el sentir separatista, el español y el definitivamente asqueado con la política ¿Se pensaron las consecuencias en la sociedad española como unidad a futuro? No parece.  

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