La deuda del sistema pensional colombiano: un tema que no da espera

Análisis Por

El sistema pensional colombiano el cual debería ser el mecanismo para garantizarle a todos los ciudadanos un ingreso de retiro para su vejez, y que le permita vivir de forma  digna los últimos años de sus vidas, brilla por todo menos por su eficiencia o cumplimento de tan magno objetivo. Al mejor estilo de nuestra inequitativa sociedad, el sistema pensional es un Robin Hood corrupto y perverso que les roba a los pobre para darle a los ricos (muy acorde a nuestra sociedad), no por nada somos una de las naciones más inequitativas del mundo.

Además del problema de inequidad del sistema donde los pobres financian las pensiones de los más pudientes miembros de nuestra nación, es un sistema excluyente pues la mayoría de la población nunca se podrá pensionar, esto se explica por el alto nivel de informalidad laboral que existe en Colombia, y mientras la economía informal persista el sistema pensional seguirá siendo excluyente; además de ser insostenible el sistema en el largo plazo.

Antes de empezar a analizar la necesaria reestructuración del sistema pensional,  es importante tener en cuenta el panorama. Colpensiones posee el 31% de los cotizantes o afiliados al sistema, de igual forma el 51% de los pensionados en Colombia reciben un salario mínimo mensual como pensión, el 70% del gasto del sistema pensional como subsidio es para los quintiles más altos del ingreso, donde anualmente el gobierno tiene que aportar 10 billones de pesos para sostenerlo  y eso  equivale a un 4% del presupuesto general de la nación.

La preocupación se basa en que el déficit es creciente en el tiempo, y con una población que se envejece cada vez más, realmente es un problema a futuro y más si partimos del hecho que solo un tercio de los trabajadores cotizan pensión, por eso, el resto de los trabajadores van a llegar a la vejez sin tener derecho a un ingreso básico de subsistencia. Adicionalmente, Colombia está en proceso de transición demográfica, es decir, la sociedad  tiende a volverse una sociedad no tan joven como la que tenemos en la actualidad, por ejemplo, para podernos hacernos una idea en la actualidad hay 6,5 trabajadores por persona dependiente, mientras si el crecimiento poblacional mantiene el comportamiento que se tiene, se estima que para el 2050 haya 2 trabajadores por persona dependiente, lo que implica que el déficit del sistema tiende a crecer pues en proporción se reduce el número de aportantes.

Es bajo este panorama que la OCDE y distintos sectores hacen el llamado de reformar el sistema pensional sobre todo ahora que el déficit es manejable, y se tienen los recursos para hacer las reformas necesarias, ahora que todavía no es una crisis social, crisis que de estallar hoy afectaría a 21 millones de colombianos; entre más tiempo pase más dependeremos de la suerte y menos capacidad de reformar el sistema hasta que llegue al 2050 y la suerte se acabe, entonces,  la generación de jóvenes que hoy están saliendo al mundo laboral será una generación de hombres y mujeres empobrecidos condenados a vivir sus últimos días en la tierra de una forma poco digna por no decir miserable.

¿Qué debe incluir la reforma?

Lo prioritario de toda reforma es reducir los subsidios o aportes que el sistema recibe del gobierno nacional para hacer más sostenible y financieramente más viable, especialmente del sistema público o el régimen de prima media que posee el 95% de los pensionados del país, pero siendo honestos este es un problema de los ricos, pues la mayoría de los aportantes de altos ingresos aportaron menos que las megas pensiones que están recibiendo de forma mensual, mesadas que se financian en una forma considerable con impuestos de los contribuyentes, entonces lo primero que cualquier reforma pensional debe tener es la eliminación de las megas pensiones y la fijación de techos máximos de las mismas de forma retroactiva, pues están poniendo la sostenibilidad fiscal y económica del país en peligro y violando la constitución al atentar contra esa sostenibilidad fiscal pregonada en el artículo 334.

Pero la reforma pensional además de buscar solucionar el problema del déficit del sistema y revertir la inequidad al limitar los subsidios a las pensiones de ingresos más altos para hacer más equitativo el sistema mismo, también debe tener el pilar de formalizar empleo para incrementar el número de afiliados, este puede ser el punto central donde debe girar la reforma, dado que actualmente la tasa trabajadores por pensionado es de 6,5 y bastaría con incrementar la cobertura para eliminar el déficit presente, y con ello, solucionar el problema a mediano plazo, aprovechando que Colombia sigue siendo un país joven.

Es importante aclarar que el incremento de la cobertura de la pensión soluciona el problema del déficit presente y aleja al fantasma del empobrecimiento futuro al tener una población vieja sin ingresos, pero es una solución a mediano plazo pues en unos 30 años aproximadamente y con una población demográficamente diferente, se tendría que hacer otra reforma pensional.

Lo ideal sería primero incrementar la cobertura del sistema pensional colombiano, pero esto no depende en sí mismo del sistema pensional sino del mercado laboral como tal, porque para incrementar la cobertura, se debe generar una mayor formalidad laboral y una reducción de la tasa de desempleo de Colombia. Ahora bien, formalizar los trabajadores es más complejo de lo que suena, porque en realidad es formalizar la actividad económica, lo cual se logra con una Dian más fuerte que tenga capacidad de fiscalizar a las empresas que evadan sus distintas responsabilidades, pero también es incentivar para que los pequeños negocios e independientes se formalicen; entre otras muchas acciones que el estado puede tomar para lograr el objetivo de formalizar la economía.

Esto se debe hacer manteniendo a Colpensiones y restructurándola para hacerla más equitativa al reducir los subsidios a las pensiones de ingresos altos. El error sería eliminar Colpensiones o restringir el ingreso de nuevos afiliados a la institución como lo propuso la ANIF, porque si cerramos Colpensiones no solo estaríamos poniendo el riesgo al 95% de los pensionados de Colombia, sino que el déficit actual sería impagable, esto se da porque cortaría el flujo de caja que sostiene el sistema de prima media, creando una hueco fiscal inimaginable, llevando al país a una situación realmente compleja, y si se liquida, el estado tendría que asumir el gasto pensional en forma total lo cual también es impagable sin la fuente de ingresos que son los aportes de los actuales trabajadores que ayudan a financiar y sostener ese sistema, razón por la cual es imposible cerrar Colpensiones.

Un realidad realmente inaplazable…

Economista y Magíster en Economía de la Universidad Externado de Colombia. Ha sido Docente de la Universidad Externado, El Bosque, y UDCA. Asesor y consultor junior en modelación macroeconómica.

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