La posverdad en la política macondiana

Análisis Por

Un término tan nuevo como tan popular en los últimos años, es hoy tal vez una de las principales armas del quehacer político en las democracias occidentales, Colombia por su parte no se queda atrás y ya hemos visto como la posverdad ha jalado a millones de personas a votar en contra de su futuro, en contra de lo que es mejor para sí mismos, es el arma de mercadeo político actual más usada por los políticos y los amantes del engaño, especialmente en las redes sociales, donde la desinformación es el pan de cada día

En el caso de este artículo he querido hablar de la posverdad en la alcaldía de Bogotá y de sus contratistas en la “fundación” Azul Bogotá que se han dedicado a mentir a los ciudadanos e incluso a jugar con las instituciones públicas, pues, intentan con la posverdad calar de alguna forma en la población incrédula, tanto que el mismo José Fernando Flórez miembro de esta “fundación” y líder de la posverdad lo mencionaba en un artículo para el periódico El Tiempo titulado “No vote contra SÏ mismo”, en el que  afirmaba:

 

“Millones de personas votan en el mundo por candidatos u opciones electorales que representan intereses contrapuestos a los que les convendrían por su condición social: homosexuales que apoyan partidos conservadores o de ascendiente religioso que los discriminan, mujeres que sufragan por grupos políticos machistas, trabajadores en condición de precariedad social con ideologías de derecha, clases medias que impulsan plataformas políticas de desmonte del Estado de bienestar, o colombianos que apoyan la continuación de la guerra, entre otras incongruencias, son tendencias electorales presentes en casi todas las democracias.”

 

Flórez, quien ha sido un auto abanderado en la lucha contra la posverdad desde su Twitter, no es más ni menos que uno de los mayores expertos en la materia que tenga Colombia, gustoso ha copiado las fórmulas más macabras de manejo mediático de su poco querido Álvaro Uribe Vélez ¿La diferencia? Uribe es un experto de la posverdad ¡Con resultados!, por el contrario, Flórez es un experto en la posverdad ¡Teórica! Que no ha conseguido resultados por más que a Uribe intente imitar, un ejemplo de esto es el utilizar la Fundación Azul y en su nombre propio haber inscrito un comité falso de revocatoria ¿El resultado? La Registraduría Distrital presentó el 5 mayo una denuncia penal contra él por fraude procesal, denuncia que no ha prosperado, pero en cuanto a la posverdad se trata, al verse sitiado en su propia contradicción recurre a los bloqueos en redes sociales.

La posverdad es entonces ya un arma en la política utilizada por muchos, pero bien manejada por pocos, casos como el del Brexit en Reino Unido, la elección de Donald Trump en estados unidos o para no irnos tan lejos la votación del No en el plebiscito, son hechos sin duda representativos del poder de la posverdad en la política, ahora bien, a este grupo debemos añadir la elección de Peñalosa como alcalde mayor de Bogotá D.C., pues, sin duda, utilizaron verdades a medias y la posverdad como mecanismos de mercadeo político para posicionar a una persona, haciendo que miles de ciudadanos votaran incluso en contra de si mismos y su propia ciudad, Hoy utilizan esa estrategia en la que aseguran que es la oposición la que usa la posverdad para revocar a Peñalosa, pero ¿Están diciendo la verdad?, Andrés Villamizar por ejemplo, no es un ciudadano defendiendo al Alcalde, él ha sido un activo miembro de la vida política, cercano a cambio radical y quien fuera una pieza importante en Equipo por Bogotá, movimiento con el que Peñalosa llegó a la alcaldía y qué fuera apoyado además por Cambio Radical.

Ahora bien, no se puede poner en duda que Villamizar, Flórez y su combo de la “fundación” azul Bogotá seguirán intentando consolidar el Mundo Paralelo – y fantástico- del Peñalosismo, sumergidos en una posverdad en la que el realismo mágico será importante para mantenerlos dichosos y complacidos por ganar un punto de popularidad, una posverdad en la que creerán que usando esta herramienta van a conseguir admiración, pero no, pues en el fondo sabrán que son fracasados intentos de utilizar esta técnica de disuasión política en una ciudad que ya poco o nada les cree.

Entonces, la posverdad es una estrategia de mercadeo político que debemos combatir los ciudadanos, una estrategia a la que debemos hacer frente, así que, si usted señor lector ha caído en la posverdad alguna vez, lo invito a que para las próximas elecciones verifique toda información que le llegue por medio del bombardeo al que se es expuesto al estar en las redes sociales, nosotros tenemos la mejor arma de todas: el acceso a la información.

Administrador Público. Trabajó para la Fundación Proyecto Emprender, capacitando jóvenes en los barrios deprimidos de Buenos Aires. Líder de opinión en temas Urbanos.

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