Los calentanos de Cundinamarca

Análisis Por

De acuerdo con la cantidad de ciudadanos habilitados para votar en las elecciones de Autoridades locales de 2015, censo que fue usado en el Plebiscito de 2016 y que se espera sea renovado para las elecciones de 2018, en el departamento de Cundinamarca había 1.749.289 votantes distribuidos en los 116 municipios, que a su vez se agrupan en 15 Provincias.

Si se revisa el peso porcentual, no por municipios, sino por Provincias, de las 15, tres tienen el 48% del total de los potenciales votos en el departamento (Sabana centro 319.706, 18%; Sabana Occidente 288.418, 16% del total del departamento; Soacha 225.033, 13%). Es decir, que municipios como Zipaquirá, Cajicá, Chía, Cota, Facatativá, Funza, Madrid o Mosquera, son en últimas municipios que eligen los diputados, los Representantes a la Cámara, y al Gobernador de turno en el departamento, mientras que Paratebueno, Medina, Beltrán, Pulí, Vianí o Guayabal de Siquima, ubicados en Provincias que sólo aportan el 1% (Medina 13.611, 1%) o 2% (Magdalena Centro (27.744 2%)  de la votación departamental, tienen que esperar a que decidan por ellos.

Ahora, si estos datos se revisan desde un enfoque geográfico, podemos encontrar que el 48% de la población votante del departamento, se ubica alrededor del Distrito Capital, bordeándolo por el norte, el occidente y el sur, prácticamente siguiendo el curso del Rio Bogotá, el más contaminado del país.

Así las cosas, podríamos afirmar que casi la mitad de los cundinamarqueses dependen  económica y políticamente de la conexidad con Bogotá, siendo preciso recordar que esta sigue siendo hoy por hoy la capital de facto del único departamento en el país que no cuenta con una ciudad capital propia.

Continuando con el análisis geográfico, si seguimos el curso del rio Bogotá, aquella masa de aguas servidas de olor putrefacto y nauseabundo color negro brillante, que es la alcantarilla a cielo abierto de las tres provincias mencionadas más el Distrito Capital, podemos encontrar una Provincia de relevancia  afectada directamente por el paso del río por sus tierras (Tequendama 114.010 7% del total del departamento) y tres más que también se ven afectadas por las aguas servidas de los hermanos cundinamarqueses residentes en la Sabana de Bogotá, luego de que ellas desembocan en el Rio Grande de la Magdalena (Alto Magdalena con 129.209 votantes,  7% del total del departamento, Magdalena centro con 27.744 que representan el  2% del total del departamento y Bajo Magdalena con 45.301 votantes que son el 3%).

Todas estas Provincias, no sólo reciben de la Sabana sus aguas negras, sino un particular sobrenombre y es que son “la tierra caliente” del departamento, llamando por extensión a sus habitantes, “los calentanos”.

Así las cosas podríamos atrevernos a dividir arbitrariamente en cuatro categorías geopolíticas el departamento de Cundinamarca: por una parte estaría la Sabana, que se prolonga en el Valle de Ubaté Chiquinquirá, por otra la  región montañosa del oriente y del sur del departamento, en una tercera estaría la región montañosa del occidente del mismo con lo que la Sabana de Bogotá, aquella región que se parece a las planicies de Kenia, de donde proviene el pasto kikuyo, que ya es maleza en el Altiplano cundiboyacense, se cierra por completo y finalmente, la tierra caliente que empieza por una parte desde el Salto del Tequendama y por la otra en el Alto de Boquerón y termina en Puerto Salgar.

Y en ese sentido, la distribución demográfica de la población cundinamarquesa que depende de los accidentes geográficos propios del país, es la base sobre la que se toman las decisiones políticas del departamento: a mayor cantidad de personas asentadas, mayor cantidad de votos, mayor interés de los políticos en atender las necesidades de dichas personas en aras de tener mayores indicadores de gestión para tener mayor caudal electoral.

Por eso es que usted estimado lector, jamás ha escuchado hablar por noticias de algún desarrollo vial o industrial importante en un municipio llamado Nimaima, Guataquí, Supatá o Chaguaní, pero si ha escuchado del Tren de Cercanías o RegioTram, por el que el Departamento empeñó los impuestos departamentales de los próximos años para poder tener la palanca financiera y así empezar su pronta construcción.

Aunque usted estimado lector me dirá que estoy faltando a la verdad porque ha escuchado de la construcción de la llamada autopista 4G Honda-Puerto Salgar-Girardot actualmente en construcción y en la que el Gobierno Nacional invierte 1,7 billones de pesos, pero es que la misma no fue diseñada  porque la ribereña y  calentana región del departamento la necesitara sino porque era necesario conectar a Neiva con Medellín y Barrancabermeja por una vía que no fuera Ibagué y que mejor que fuera siguiendo la margen del Rio Magdalena.

Por último, nos queda una gran pregunta por resolver, ¿qué pasaría si los habitantes de las cuatro provincias calentanas que suman el 18% de la población votante de Cundinamarca se unieran y apoyaran a candidatos de alguna de las mismas provincias y dejaran de apoyar a los sabaneros?

 

Zootecnista Universidad Nacional de Colombia, Candidato a Magíster en Producción Animal de la Universidad Nacional. Coordinador Nacional para asuntos de Paz de la Organización Nacional de Juventudes Liberales 2014-2018.

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