Marta Lucía Ramírez: ¿La garantía de que una cosa es el gobierno y otra el Centro Democrático?

Análisis Por

El camino de Marta Lucía Ramírez, es la historia de una mujer que se forjó a través de los años con el objetivo de llegar a la Casa de Nariño.

Su trayectoria le ha significado éxitos y fracasos de los que ha sabido salir adelante en un país donde las mujeres tienen clara desventaja para lograr ocupar espacios en la política. Fue Ministra de Comercio Exterior del gobierno de Andrés Pastrana, Embajadora en Francia, Senadora, y en 2010 intenta su primer chapuzón para ganar la presidencia, siendo derrotada en la consulta conservadora de marzo de 2010 por debajo de Andrés Felipe Arias, y de la ganadora Noemí Sanín.

Pero eso no detuvo a Ramírez, dispuesta a seguir adelante trabajó en el sector privado donde incluso tuvo una empresa de consultoría, en 2014 intenta nuevamente su candidatura, teniendo finalmente el aval del Partido Conservador, logra llegar al tercer lugar en la primera vuelta con casi 2 millones de votos, ni la división de los parlamentarios conservadores, ni el favoritismo del candidato uribista Óscar Iván Zuluaga (campaña a la que adhirió en segunda vuelta), ni del presidente Juan Manuel Santos, pararon ese intento.

Luego de esas campañas, Marta Lucía negó ser candidata a la Alcaldía de Bogotá, u ocupar otro cargo público, más bien, decidió seguir adelante por 4 años, oponiéndose a las políticas de Santos, e incluso hizo campaña por el No en el plebiscito por la paz. Esa victoria le permitió buscar una vez más mantenerse en los medios y con una imagen reconocida para llegar a la elección presidencial de 2018 (aunque lo haría por firmas ante la negativa de los conservadores).

Ciertamente, es una mujer respetuosa del proyecto uribista, al que incluso acompañó en segunda vuelta en 2014, pero ante todo su historia ha sido marcada por el Partido Conservador, y por sus aliados dentro de esa colectividad entre ellos el propio Pastrana.

La consulta de marzo de 2018 para elegir al candidato presidencial de la derecha, su derrota y posterior candidatura como vicepresidente de Iván Duque, muestran su cercanía con el Centro Democrático, pero al mismo tiempo su independencia.

Marta Lucía no llegó a los varios intentos de campaña presidencial buscando el cobijo del expresidente Álvaro Uribe, ni se fue del conservatismo para inscribirse a ese partido, básicamente ha procurado ser respetuosa pero nunca parte plena de ese proyecto.

El temor con el gobierno Duque

Uno de los temores más grandes con respecto al gobierno Duque por parte de sus críticos, es su independencia precisamente con el expresidente Uribe, quien además será su llave fundamental en el Congreso para tramitar la lista de proyectos de ley que prometió en su posesión y en campaña.

Pero una reciente entrevista para El Espectador, demuestra la visión que tiene la nueva vicepresidenta: “Una cosa es el Centro Democrático y otra, el gobierno”

La entrevista demostró que en varios temas la primera mujer Vicepresidente de la historia del país, no estará necesariamente de acuerdo con el partido del presidente: 1. Tomó con pinzas la decisión de juzgar a los militares en una sala especial o distinta a la JEP, y que intentará el CD introducir desde el Congreso, 2. Rechazó la idea del CD de hacer un Referendo para cambiar o reemplazar a la JEP, dijo que jamás lo avalaría, 3. Y aunque preciso sus reparos a las investigaciones al expresidente Uribe, piensa que ante todo se debe respetar a la Corte.

El camino, origen y forma de hacer política de Marta Lucía, ¿La harán la voz del gobierno que equilibra el dilema sobre la influencia del expresidente Uribe y su partido en Iván Duque? Pronto lo sabremos.

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