Muchachos, ¡adelante!

Análisis Por

Siguen reuniéndose en todas las ciudades los jóvenes estudiantes de educación superior para exigir del gobierno nacional mayor presupuesto para las Universidades, lo que continuará haciéndose hasta que haya respuestas adecuadas a sus reclamos, que están acompañados por todos los estamentos universitarios, rectores, decanos, profesores, administrativos y personal de servicios generales, los cuales sienten cada día las dificultades que producen la falta de recursos para atender las necesidades básicas de sus instituciones. También acompañan la propuesta amplios sectores de las universidades privadas y, en general, el pueblo colombiano.

Los problemas son mayúsculos. Desde que se expidió el llamado Estatuto de la Educación Superior, en 1993, el porcentaje que reciben las Universidades Públicas de los recursos ordinarios de la nación, es el mismo. En aquel entonces los estudiantes del país eran 120.000 y hoy estudian en los establecimientos superiores públicos 600.000 alumnos. Lo dineros apropiados solo alcanzan para atender el 45% de los requerimientos forzosos de las Universidades, las que tienen que tratar de  cubrir el déficit con servicios educativos o de otra naturaleza que prestan en las mismas Instituciones, al Estado o a los particulares, lo que no siempre alcanza. El déficit acumulado es de 3.8 billones de pesos. En estos momentos requieren urgentemente 500.000 millones de pesos para atender gastos urgentes hasta fin de año.

El reclamo que hace el país, con los estudiantes a la cabeza, es justo. Por eso se entiende fácilmente y logra apoyos en todos los lugares y conciencias. Ola Política se solidariza con la protesta, que debe ser ordenada, pacífica y sin ninguna clase de estridencia ilegal.

El argumento de que todo marcha bien y hay apropiaciones suficientes en el presupuesto, no es cierto. Se reclama por la educación superior y se pide para lograr al menos su apropiado funcionamiento, por lo que no se pueden incluir en el análisis recursos apropiados para programas especiales, como Icetex y Ser Pilo Paga.

Otra explicación deleznable es la de que ahora el presupuesto para educación es superior al presupuesto para la guerra. Este es un argumento que estimula la guerra y es tanto como decir, “mientras unos muchachos mueren en el campo de batalla vestidos de soldados, guerrilleros o paramilitares, por el otro lado nos preocupamos de que el resto se eduque”. Los españoles dirían, ¡joder!

Lo que debe acabarse es la guerra. Ahí si quedarán recursos para educar bien a niños y jóvenes, sin desconocer que la sociedad necesita seguridad y para ello es indispensable contar con Policía y Fuerza Militar que nos garanticen estabilidad democrática, control efectivo de la delincuencia, y el pleno uso de los derechos ciudadanos. Si al presupuesto actual se quitan todos los gastos que demanda la lucha antisubversiva y la Fuerza Pública se reduce a lo adecuado y necesario, quedará dinero suficiente. Por eso es urgente acabar la guerra.

Cada joven colombiano debe ser un abanderado de la paz. Adelante, sin desmayo, en la lucha por la Universidad Pública.

 

1 Comment

  1. DURANTE DECADAS EL ESTADO, LE ADEUDO DINERO AL ISS…… LA UNICA SOLUCION QUE ENCONTRARON FUE ACABARLO ADUCIENDO MALA CALIDAD DE LA PRESTACION DEL SERVICIO, CUNDO EL PROBLEMA ERA LA FALTA DE RECURSOS PARA PODER COMPRAR LOS INSUMOS QUE SE NECESITABAN Y CONTRATAR MAS PROFESIONALES, PARA ATENDER LA POBLACION.

    ESO ES LO QUE BUSCAN CON LA UNIVERSIDAD PUBLICA???

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