Los partidos políticos y la democracia

Análisis Por

Los partidos políticos son hijos de la democracia, pues ella nació antes que estos grupos de interés político, por lo que es apenas claro afirmar que la democracia es necesaria para la existencia de los partidos políticos, pero que los partidos políticos por sí mismos no son necesarios para la democracia.
Muestra de lo anterior es la primera democracia documentada de la historia en Grecia, en la que no existían los partidos políticos, de hecho, el inicio de las democracias en el continente americano se hicieron alrededor de personas y no de partidos, estos últimos surgieron con los años en función de la representación de los intereses de las personas que hacían la política, esos individuos que pertenecían a una oligarquía poseedora del poder político y económico, por lo cual, el surgimiento de los partidos se limitó a dos bandos dirigidos en ambos casos por personajes de determinados espacios socioeconómicos, dejando de lado la representación de otros sectores de la población, como de otras corrientes de pensamiento e intereses en la toma de decisiones.

La democracia misma es el gobierno del pueblo que más exactamente traduce del griego <<Gobierno de los artesanos y campesinos>> y no gobierno de los partidos políticos ya que esta forma de gobierno es en realidad llamada Partitocracia, sistema que como lo describe Fernández de la Mora “es aquella forma de Estado en que las oligarquías partidistas asumen la soberanía efectiva”-

Teniendo en cuenta lo anterior, es coherente afirmar que los partidos políticos son importantes y vitales para las democracias actuales dado que representan marcos ideológicos, pero la democracia no es solo un tema de ideologías, la democracia como la concebimos hoy en día es más que eso, por lo cual, la incursión de los movimientos políticos, grupos de interés y candidatos independientes respaldados por firmas son formas de la democracia que deben fortalecerse, de esta forma todos sin excepción pueden convivir en la democracia, pues, el sistema democrático es ese en el que convergen las diversas formas de representación política, económica, social, de ideas, intereses, entre otros.

En Colombia, por ejemplo, durante más de un siglo estuvimos dominados por el bipartidismo, un lugar en la “democracia partitocrática” en el que te dicen “tú eres de aquí o eres de allí y no tienes más opciones”, pero ¿En realidad el sistema hermético de partidos políticos es altamente democrático? Hay muchas versiones encontradas al respecto, pero en su base la democracia es la representación de diferentes sectores en la toma de decisiones como lo mencionamos antes, decisiones que afectan a todos los integrantes de una sociedad, por ende, resultaba absurdo creer que solo dos partidos políticos podrían representar tal diversidad, así, las guerras fueron el pan común en la Colombia del siglo XIX y el siglo XX.

Desde la constitución de 1991 la representación de ideas y los derechos de los ciudadanos a sentar su voz han generado cambios en la vida social y política del país, hoy ya no es necesario morir por defender un color, por el contrario, nuevos movimientos han encontrado cabida en el espectro político representando una mayor diversidad de pensamientos e intereses de diferentes tipos de comunidades en el territorio nacional, así, se ha popularizado también en los últimos años la creación de movimientos políticos por firmas para lanzar candidaturas de personajes que no se sienten representados en los corruptos partidos políticos existentes en Colombia.
Estas nuevas formas democráticas ¡Que si son democráticas!, han permitido una mayor participación de diferentes sectores en el sistema de gobierno, participación que ha ayudado incluso a que procesos de paz se lleven a cabo, como ha sucedido en el pasado con el M-19 y ahora con las Farc, pues, en últimas la creación de estos grupos estuvo impulsada en el pasado por la ausencia de democracia real, esperemos que esta democracia más abierta permita que las guerras ahora se libren con ideas y argumentos.

Así las cosas, hoy tenemos varios candidatos que se han decidido a apartarse de movimientos corruptos y herméticos para crear sus movimientos políticos, por supuesto, algunos solo buscan oportunismo político dentro de una máscara de “independencia” pero otros, le apuestan a generar alianzas y condiciones políticas para que haya mayor participación e inclusión en el escenario nacional actual.

En definitiva, el sistema hermético de partidos no puede ser el único modelo de la democracia actual, el país lo ha venido entendiendo, por ello, la necesidad de que la convivencia democrática se dé entre diferentes tipos de grupos y personas que lleguen al poder para hacer las cosas bien, en un espectro político menos polarizado y más llamado a votar por ideas y argumentos que por la pasión desmedida hacia un partido político.

Administrador Público. Trabajó para la Fundación Proyecto Emprender, capacitando jóvenes en los barrios deprimidos de Buenos Aires. Líder de opinión en temas Urbanos.

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