¿QUIÉN ESTÁ DETRÁS DE LA POLÍTICA DE TRUMP HACIA LATINOAMÉRICA?

Análisis Por

Mucho se escribe de las decisiones y pronunciamientos del Presidente Donald Trump y su gobierno hacia latinoamérica, un claro cambio de política que significa el fin una apertura hacia estados que tradicionalmente tenían relaciones tensas con el Gobierno Bush, y que mejoraron con la llegada del Presidente Obama.

Ahora Trump anunció el endurecimiento en sus políticas hacia Cuba y el régimen que la ha Gobernado por décadas. Pero este cambio solo es la punta del iceberg en la forma como han virado sus relaciones con los países al sur, entre ellos Colombia, luego de que su Secretario de Estado Rex Tillerson anunciara en el Congreso de ese país, que Trump ya le había pedido al Presidente Juan Manuel Santos que reanudara la aspersión de glifosato para combatir los cultivos de droga, en un mercado que no ha dejado de crecer.

El Gobierno colombiano ya ha anunciado que reanudar esta forma de combatir los cultivos de droga, no es posible, menos cuando la orden es dada por el poder judicial.

La pregunta que cabe hacer ante estos hechos son: ¿Quienes están realmente detrás de estas medidas y qué intereses tienen?

La respuesta debe comenzar mencionando a dos parlamentarios de origen cubano, el Senador Marco Rubio y el Congresista Mario Díaz-Balart, pues se sabe que los dos han hablado al oído del Presidente cuando se trata de sus políticas hacia latinoamérica, y han logrado presionar de forma efectiva decisiones tan importantes como los recientes anuncios sobre Cuba.

Tanto Rubio como Díaz-Balart se reunieron con Trump en la Oficina Oval y trataron el tema con varios secretarios, el Presidente estadounidense se mostró de acuerdo con la propuesta y las medidas hacia Cuba, y prosiguió con un plan que desató los anuncios de ayer.

También fue Rubio quien realizó el cuestionario de preguntas que respondió el Secretario de Estado Tillerson, y que lo llevó a pronunciarse sobre el Acuerdo de paz en Colombia, del cual aceptó que tenía varios “fallos”, además de mencionar el tema del glifosato.

¿Qué ganan los parlamentarios? Los electores de ambos protagonistas son fervientes anticastristas residentes en Estados Unidos, los cuales evidentemente han buscado por años el fin de ese régimen.

¿Y en el caso colombiano? Por extensión tanto el régimen de Maduro (por el cual Rubio ha pedido sanciones), como también la guerrilla de las FARC, son considerados aliados y beneficiados por los Castro, lo que también tendría repercusiones sobre ese electorado, pero también podrían existir otros intereses. La cercanía de ideas conservadoras entre el Centro Democrático y Rubio, demuestran también una intención por mantener la línea de este partido en las relaciones con Colombia.

¿Y qué gana Trump? Si un Congresista fue incisivo y crítico en las preguntas realizadas a James Comey el Exdirector del FBI despedido por Trump, cuando comparecía en una audiencia en el Senado, fue precisamente Rubio, a quien lo acusan de buscar proteger a Trump desde el Congreso.

Trump ya aceptó que está siendo investigado por el despido de Comey, y la presión producida por las declaraciones del Exdirector del FBI podrían llevarlo a un impeachment ante el legislativo, lo que indicaría su reciente comportamiento intentando tener a parlamentarios estratégicos de su lado, como los Representantes de los estados petroleros (dando los permisos para la explotación que Obama había negado), los críticos republicanos del Obamacare (tumbando está política), y ahora los congresistas Cubanos enemigos del régimen de castro, después de que él mismo Trump al posesionarse afirmara que su país “no es el policía del mundo”.

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