Reforma Estatutaria Liberal: La Juventud Por Fuera

Análisis Por

El pasado viernes 1 de septiembre, el Colectivo Gerardo Molina proceso organizativo estudiantil Liberal de la Universidad Nacional de Colombia Sede Bogotá, publicó en primicia el proyecto de reforma estatutaria que a finales de éste mes debe ser aprobado por el Congreso Nacional del Partido Liberal Colombiano y el concepto del Tribunal Nacional de Garantías sobre dicho proyecto.

El llamado “Proyecto No 2 con los ajustes de ley y los diferentes a la ley en ejercicio de la autonomía del Partido”, contiene 126 páginas que se pueden leer con detenimiento en aproximadamente 45 minutos, tal vez 50, o un poco más si se dedicara uno con juicio a estudiarlos.

Ahora bien, de la totalidad de los cambios que se quieren introducir, los que atañen a la juventud se podría afirmar que son tremendamente lesivos, no corrigen nada y en cambio profundizan la crisis de representatividad que tenemos en el Partido.

Al revisar los artículos referentes a la Organización Nacional Juventudes Liberales-ONJL, resulta que en el Proyecto No. 2 si bien define que “las organizaciones nacionales son autónomas en sus métodos de operación”, dicha autonomía convierte no sólo a la ONJL, sino a las dos nuevas organizaciones nacionales (la Organización Nacional de Mujeres y la Organización Nacional de Grupos Étnicos) en entes desarticulados y alejados de los órganos de dirección y gestión ya que no tienen ninguna relación con ningún Directorio ni con ninguna Secretaría en ningún nivel territorial.

De acuerdo con el articulado referente a la conformación de la Dirección Nacional Liberal-DNL la composición de la llamada Dirección plural se reduce de diez miembros (cinco en representación de los sectores políticos, tres en representación de los sectores sociales de los cuales uno corresponde a juventud y dos en representación de otros sectores) a siete miembros (dos en representación de la bancada de Senado, dos en representación de la bancada de Cámara, dos que representen a las organizaciones nacionales- que son tres- y uno en representación de los otros sectores).
Sería muy interesante conocer a la persona quién dentro del Comité de Reforma se le ocurrió quitarle la silla que desde 2002 tiene la ONJL en la DNL y rifar entre tres organizaciones las dos sillas que proponen en ella.

Y si el caso del olímpico raponazo que quieren materializar en contra de la ONJL en la composición de la DNL fuera poco, los miembros del Comité de Reforma en el proyecto No 2 no sólo no solucionan la escasa participación que tienen los jóvenes en los Directorios Territoriales Liberales, sino que la empeoran al eliminar de tajo el porcentaje mínimo que ellos tienen en los Directorios, consagrados en los Estatutos de 2002; estatutos que establecen un rango de membresía de los Directorios entre diez y veinte, en proporción de 50% para sectores políticos, 30% para sectores sociales, dentro de los cuales el 10% será para jóvenes y el 20% para otros sectores.

Mágicamente, al Comité de Reforma se le ocurrió proponer que la composición de los Directorios sería de un 50% para los sectores políticos y un 50% para las organizaciones nacionales (mujeres, etnias, jóvenes), sectores sociales (sindicatos y pensionados, campesinos, organizaciones de base) y los 10 sectores de la sociedad que representan las secretarías de participación, pero para “garantizar” la participación juvenil, las listas que se deben conformar para la elección popular o por aclamación de los Directorios al interior de la Asamblea territorial correspondiente, deben tener un 10% de jóvenes, que por supuesto no son los mismos jóvenes que son electos en las elecciones de las Asambleas y Concejos Municipales de Juventud, que son “autónomos en operación”.
Es decir que, la propuesta actual elimina de tajo la elección que se tiene actualmente de la cuota juvenil que de la ONJL pasa a los distintos directorios territoriales, los llamados “codirectoristas de juventud”.

Por otro lado y para completar el acabose al que el Comité de Reforma a los Estatutos del Partido Liberal quiere llevar a la ONJL, el Proyecto No 2 elimina la figura de Secretaría de Participación de Juventudes en todas las instancias a nivel nacional, junto con las de los otros sectores (mujeres, etnias, sindicatos y pensionados, campesinos, organizaciones sociales y de base) pero crean 10 secretarías de participación, las actualmente llamadas secretarías temáticas.

De acuerdo con el modelo de los Estatutos actuales, los secretarios de participación dependen jerárquica y orgánicamente de la Secretaría General del Partido, con lo que había una vía de comunicación directa entre todas las instancias territoriales y sectoriales del país, pero al eliminar la elección directa del Secretario y pasársela a la Dirección Nacional Liberal, se elimina la independencia que tendría la Secretaría y con ella, la capacidad de maniobra con los secretarios nacionales de participación, quienes ahora son designados por la DNL.

Sin Codirección Nacional de Juventud, sin Codirectoristas Territoriales de Juventud, sin Secretaría Nacional de Juventud, sin Secretarías Territoriales de Juventud, ¿qué le queda a la ONJL?

Ahora, si bien es cierto que en la parte presupuestal a las organizaciones nacionales se les asigna un 2% anual para el desarrollo de planes estratégicos y planes de acción anual, alineados con el Plan Estratégico Institucional, lo cual es una gran avance con respecto a los estatutos de 2002, de las seis funciones que se nos asignan, dos hacen referencia a la formación y capacitación política, una a generar los estatutos propios, una a velar por la “excelencia del trabajo político” y una a cumplir los planes de acción.

Es decir que además de no tener incidencia real en los órganos de gestión, ¿los jóvenes sólo seremos electos para capacitar a los futuros candidatos? ¿Nos reduciremos a convidados de piedra mientras otros deciden por nosotros?

Finalmente, recién inicia el proceso de socialización de la reforma estatutaria pero sólo quedan veinte días calendario para dicho ese proceso, por lo que es pertinente hacerse una pregunta final: ¿seguirá el Partido Liberal Colombiano el modelo de formulación de las políticas públicas de Juventud en el país, en dónde nos hacen elegir personas que sólo aconsejan pero no pueden decidir autónoma y libremente sobre lo que desean y proponen?

Zootecnista Universidad Nacional de Colombia, Candidato a Magíster en Producción Animal de la Universidad Nacional. Coordinador Nacional para asuntos de Paz de la Organización Nacional de Juventudes Liberales.

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