Revive el intento de establecer segunda vuelta a la Alcaldía de Bogotá

Análisis Por

El próximo año regresan las elecciones regionales, y entre ellas la joya de la corona, la Alcaldía Mayor de Bogotá. La política en la ciudad ha estado llena de rivalidades en las últimas elecciones, además, con una baja aprobación el actual alcalde y quienes lo apoyaron se enfrentarán a los sectores de centro-izquierda el próximo año.

La crítica sobre la legitimidad de los Alcaldes llega en varios sentidos, por una parte, por su aprobación y respaldo ciudadano, que en especial en las dos últimas alcaldías ha sido bajo, y por el otro, por su gobernabilidad que se desprende de las alianzas que alcanzan desde las elecciones para gobernar la ciudad.

Para solucionar esas críticas, el representante a la Cámara José Daniel López radicó un proyecto de ley para crear la segunda vuelta a la alcaldía de Bogotá, y que ya superó su primera prueba con la aprobación en primer debate en la Comisión Primera de la Cámara el pasado 11 de septiembre (ya se ha intentado al menos 6 veces).

Enrique Peñalosa en la última elección, salió victorioso con el 33,18% de los votos, mientras 4 años antes Gustavo Petro ganó con el 32,22%, sus antecesores fueron elegidos con un mayor porcentaje, Samuel Moreno fue alcalde con el 43%, mientras Luis Eduardo (Lucho) Garzón lo logró con el 46%.

De esa forma la segunda vuelta garantizaría que el porcentaje de votos sea superior, y además buscaría que el número de votos también lo fuera, en 2015 de los 5.453.086 ciudadanos habilitados para votar solo 2.810.832 lo hicieron, es decir, el 51.54% y el Alcalde elegido no llegó al millón de votos.

En 2011 solo participó el 47.41% de los habilitados para votar, y Petro fue el ganador con solo 723.157 votos, Moreno es el alcalde elegido con mayor número de votos, más de 915 mil pero la participación en su elección no llegó al 50%. Cabe aclarar que en un país donde el voto no es obligatorio, estos porcentajes de participación son los habituales, pero aún con los votantes regulares ningún alcalde logra ser elegido con una votación significativa sobre el total de votantes.

¿Qué efectos tiene?

El gran debate nace sobre los efectos reales que tiene el hecho de que un alcalde sea elegido con menos del 35% de la votación, como se mencionó, por una parte, está su aprobación ciudadana, y los efectos que esto tiene sobre su gobierno, en el caso de Petro hay que sumar una pésima relación con el Concejo, con algunos entes de control y en ocasiones con el gobierno nacional (como en temas de vivienda gratis). Mientras Peñalosa si ha tenido mayorías para varias de sus más ambiciosas iniciativas, pero ha tenido que lidiar con un gran rechazo ciudadano.

Entonces, ¿Crear una segunda vuelta solucionaría el problema? Hay que tener en cuenta que la medida impone que el ganador en primera vuelta se dé si obtiene la mitad más uno de los votos, y en caso contrario iría a segunda vuelta con la segunda mayor votación.

De esa forma, los partidos y candidatos de primera vuelta se verían obligados a realizar alianzas para la segunda, e intentar atraer a los perdedores para formar coaliciones, todo de forma muy similar a lo que ocurre en las presidenciales, pero eso no garantiza que se elija al candidato que tendrá mayor aprobación, aunque sí podría mejorar su respaldo político.

Pero también pueden generar efectos negativos, como una fragmentación más elevada en primera vuelta, que busquen carreras en solitario para hacer acuerdos en segunda, aumentando los costos de las campañas y de la elección. También se debe tener cuenta que las mayorías en el concejo no son necesariamente una consecuencia de la elección, pues mientras Petro no tuvo mayorías, Peñalosa que tuvo un porcentaje similar para ser elegido, tiene una más alta gobernabilidad.

Otras propuestas, en lugar de una segunda vuelta, se propone que sea necesario alcanzar entre un 40% a 45% de los votos, con una diferencia de al menos 10% con el segundo, lo que buscaría que los candidatos a presentarse sean más fuertes, pues vean posibilidades de victoria en la primera vuelta si aglutinan más intereses y grupos de ciudadanos.

El debate está abierto, y de aprobarse, en 2019 sería la primera oportunidad para que Bogotá viva una segunda vuelta, ¿Será necesario?.

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