¿Se justifican las críticas a Norberto por su condecoración?

Análisis Por

Por estos días se ha convertido en toda una polémica la condecoración del Congreso al reconocido estilista Norberto, quién gracias a las gestiones de la parlamentaria Rosmery Martínez recibió el grado de caballero.

El efecto mediático ha sido de sátira, burla generalizada, e incluso rechazo de algunas personas que consideran que científicos, o grandes deportistas, son “verdaderos” merecedores de este reconocimiento, además de considerar que se desperdicia el tiempo de los congresistas.

¿QUÉ TAN INÉDITO ES REALMENTE EL RECONOCIMIENTO?

El escándalo más reciente por un reconocimiento del Estado a un particular, fue el del Gobernador de Antioquia a Maluma, pero si hablando del Congreso estamos, la lista es larga, bastante larga, desde presidentes de equipos de fútbol, entre los que se cuentan al del Real Madrid o a un equipo como tal en el caso de Millonarios FC, al humorista José Ordóñez, cantantes como Richie Ray y Bobby Cruz, o Paulina Vega, entre muchos otros. ¿Cómo comparar muchos de estos nombres con el del Norberto?.

Antes de dar un debate de las capacidades del estilista que recibió este reconocimiento, cabe resaltar que muchas de las personas mencionadas han tenido diferentes éxitos en su vida laboral, o profesional en general, ¿Se hace una discriminación a Norberto por ser un estilista?

Las burlas por las cirugías, estilo de vida, o apariencia de una persona no se han hecho esperar. Entonces, ¿Es Norberto con una peluquería de 55 años de existencia, o el Congreso los que deberían ser cuestionados?.

Probablemente los métodos de condecoración a las personas en el Congreso, deban incluir una serie de parámetros, o quizás unas características específicas, pero mientras no las tengan, el universo de juicios y razones por las cuales a cada ciudadano colombiano le parece que se debe o no dar un reconocimiento oficial del Congreso serán tan ambiguos o subjetivos como criticar el reconocimiento en sí mismo.

El respeto por una persona si es un hecho más objetivo, pedir a nuestro Congreso que esos reconocimientos tengan diferentes estándares en un proceso donde se escuche a los ciudadanos también. Pero llenar las redes de memes contra la integridad de alguien no soluciona dicho dilema.

Una reflexión para centrarnos en cambios reales, y no en críticas personales.

Leave a Reply

Your email address will not be published.

*