Se sanciona a la Iglesia Católica por pederastia y Padre les responde con una maldición

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¿Cuál es la responsabilidad de la Iglesia Católica sobre sus Sacerdotes? Quizás es la pregunta que habría que formularle al Padre Marcos Fernando Barrientos, vicario de asuntos económicos de la Arquidiócesis de Manizales, quien en las últimas horas envió una carta al Tribunal Superior que en esa ciudad condenó a la Iglesia a pagar 100 millones de pesos por el caso de la violación de un sacerdote a un monaguillo, ocurrido en 2008 en Filadelfia (Caldas).

No solo el padre le dice al abogado de la víctima que: «El dinero que usted logra conseguir con sus argumentos, quitado a la Iglesia y que pasará a sus bolsillos, sea para usted y su familia causa maldita de su ruina”, sino que además envía una carta a los magistrados afirmando que su decisión es también está “maldita”.

Además le dice a los magistrados que: “No me queda sino orar para que Cristo con su misericordia interceda ante el Padre por ustedes los jueces y magistrados que han condenado a la Iglesia, y así la justicia divina no caiga con todo el rigor de su peso sobre sus personas y sus familias”.

¿No es la Iglesia además de una institución religiosa, una persona jurídica?, el Padre afirma que a la institución como tal no se le puede condenar penalmente, pero la condena no es de tipo penal a la Iglesia, sino la restauración a una víctima por el delito cometido.

De ahí la primera pregunta, pues la condena de la Corte Suprema, determina que el sacerdote violador, se aprovechó de su posición moral y social como Padre de la iglesia, para llevar a un monaguillo a la misma casa cural y comete el acto.

En otro punto de la carta a los magistrados el Padre dice que la Iglesia es Santa y por lo tanto “No puede cometer pecado, ni delitos”. Bien es sabido que una persona jurídica no comete delitos, pero eso no la salva de su responsabilidad civil extracontractual. En un órgano militar ¿No es acaso las Fuerzas Armadas las encargadas de controlar a sus uniformados para que no cometan delitos en el ejercicio de sus funciones?, si una institución o persona jurídica sea la que sea, no cumple con su labor de prevención y protección sobre el servicio o bien que presta, no es responsable?. Finalmente la Iglesia si es “Santa” para ella misma y sus creyentes, pero ante la Ley debe responder como toda organización del país.

Hábilmente el Padre además afirma que todo bautizado de la iglesia es uno con ella, y por lo tanto todos “Somos la Iglesia”, por lo cual tanto un psicólogo, como un ingeniero, al ser bautizados también comprometerían a la Iglesia en caso de cometer un delito, según la lógica de los magistrados, pero ¿Todos los bautizados católicos representan a esa institución y tienen la vestimenta y autoridad moral de esa organización para usarla en favor de un delito?.

De igual forma que no podemos condenar con esa lógica al familiar de un militar, tampoco a todo bautizado de esa Iglesia.

Ahora además de las dudas sobre la ira del Padre Barrientos, cabe preguntarse por la víctima, ¿100 millones de pesos realmente resarcirá el daño irreparable cometido por el sacerdote violador?, ¿No confió la víctima en el Padre bajo el título de ser clero de esa Iglesia lo que lo hizo vulnerable a estos hechos?, quizás la falta de control de la Iglesia sobre todo lo que ocurre entre su personal y sus instalaciones deba entrar a la reflexión del Padre Barrientos ¿Malditos los que buscan que las víctimas sean reparadas?.

Para consultar la carta completa puede ingresar a:

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