Aletas y exterminio

Opinión Por

¿Qué le pasa al Gobierno de Iván Duque?, esa es la misma pregunta que hoy nos hacemos millones de colombianos ante hechos reiterativos de violencia, muerte y barbarie, no sólo de inermes compatriotas, sino de la frialdad con que toman decisiones unilaterales para no preservar la fauna marina y los ecosistemas.

Por si fuera poco el exterminio sistemático al que vienen siendo sometidos los líderes y lideresas sociales, indígenas, también los excombatientes de las FARC que entregaron las armas y que se reintegraron a la sociedad civil, y que al gobierno nacional poco parece interesarle la preservación de sus vidas, ahora, también nos sorprenden con una decisión abismal del Ministerio de Agricultura, en el sentido de autorizar la pesca de cientos de toneladas de tiburón para la comercialización de sus aletas, es una nefasta noticia para la preservación de la vida de las especies, de los ecosistemas y del medio ambiente en general.

Por eso, los ambientalistas y quienes promovemos y trabajamos por estar en #PazConLaNaturaleza, vemos con mucha preocupación el anuncio hecho desde el Gobierno Nacional, en el sentido de permitir en Colombia, a partir del próximo año, la pesca de tiburón, especialmente la de tres especies, entre ellas la del tiburón sedoso y la posterior venta de sus aletas, independientemente de a quienes se restrinja y al método que se autorice.

Con esa resolución 000350 de 2019, emitida por el Ministerio de Agricultura, el principio de precaución y de protección de la vida animal y de las dinámicas eco sistémicas, se generó una alerta en cuál es el enfoque de conservación que aplica el Gobierno.

Preocupa de manera inmensa que varias de las especies allí nombradas se encuentren en gran estado de vulnerabilidad, y que por ejemplo no se ha tenido en cuenta que tres de las especies de tiburones objeto de la resolución, estén ya contempladas en el apéndice II de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Flora y Fauna CITES.

La resolución establece las cuotas, discriminadas según si se encuentran en el Caribe o en el Pacífico. Para el primero permite la pesca de 125 toneladas de varias especies de tiburón y además admite 5.2 toneladas para uso de aleta de la especie (tiburón sedoso), y para el caso del Pacífico se permiten 350 toneladas de tiburón, de las cuales, casi 10 toneladas pueden ser destinadas para el uso de la aleta de por lo menos tres especies: Alopias Pelagicus, Alopias Supercilliosus y Sphyrna Corona.

Hay que resaltar que Colombia tiene 37 especies de tiburón y 62 de rayas, y afectar tan sólo una de estas especies trae un alto impacto eco sistémico y estás por diferentes factores se encuentran en estado de vulnerabilidad. La Resolución 000350, flaco favor hace al cometido de su protección y va en contravía de los postulados planteados por el presidente Iván Duque durante su campaña, cuando su objetivo era de fomentar una “cultura animalista”.

De otro lado y un tema supremamente urgente que el país no ha dimensionado y sigue adormecido ante la violencia en las regiones, son los recientes hechos de sangre, especialmente en el departamento del Cauca, primero, una masacre de cinco indígenas en Tacueyó y 48 horas después, otra acción violenta cobró la vida de cinco personas en zona rural de Corinto, y como si fuera poco en esta semana que terminó también fueron asesinados en el municipio de Sibundoy, Putumayo, dos indígenas Pedro Jamioy y su compañera Rosa Jacanamejoy.

El Cauca y el sur del país es hoy escenario de violencia, de guerra, de desolación y el gobierno parece atado, no reacciona, no tiene una respuesta contundente que permita contrarrestar esa ola de sangre que enluta a su paso a decenas de familias, es como si el país estuviera acéfalo a merced de los victimarios y eso no está bien.

Colombia tiene que despertar, los colombianos tenemos que reaccionar, no ser actores pasivos, a veces pareciera que de tanta violencia el país estuviera adormecido, y esa indiferencia, ese silencio nos vuelve cómplices.

No es posible que durante éste año ya hayan sido asesinado 125 indígenas y más de 700 líderes sociales hayan corrido con la misma suerte, ¿hasta cuándo tanto exterminio, tanto confinamiento, tanto genocidio de nuestras gentes?

En anteriores oportunidades hemos dicho que al Presidente Iván Duque se le salió el país de las manos, no entendemos cómo el Jefe de Estado y su gobierno, luzcan a veces indiferentes ante tanta barbarie, llegó la hora de que él, su Ministro de Defensa y su gabinete en general ¡actúen!

A todo el pueblo indígena, a las familias de los líderes y lideresas sociales que han sido asesinados, nuestra voz de duelo y nuestra total solidaridad, el país los necesita y quienes defendemos la vida, la paz y la reconciliación nacional hoy y siempre los acompañamos.

Abogado y Economista de la Pontificia Universidad Javeriana, con una Maestría en Desarrollo Económico de la Universidad de Andalucía. Fue Presidente de la Asamblea de Nariño y Concejo Municipal de Pasto, Secretario de Hacienda de este mismo departamento y actualmente es Senador por el Partido Liberal Colombiano.

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