CONVENCER A LOS CONVENCIDOS

Opinión Por

El pasado martes el país fue testigo de un hecho histórico, y en un acto simbólico en el que participaron la ONU, el gobierno nacional, y los garantes internacionales: las FARC dejaron de existir, y el partido político que nazca como resultado de este proceso ya no será una guerrilla armada. A pesar de que el gobierno nacional entendió que la pompa de la firma de Cartagena no era el camino adecuado para presentar la dejación de armas, los colombianos seguimos indiferentes al proceso.

¡Claro que hay mentiras! La ley falsa ley “Roy Barreras” para quitarles las pensiones a los colombianos y dárselas a las desmovilizados, el  falso ofrecimiento al santerimos y cultos satánicos del proceso hecho en La Habana, la manipulación del miedo para que llegue a nuestro país eso que han llamado el “Casto-chavismo”, y por supuesto, también mintieron los que salieron a decir que este proceso indultaba los crímenes de lesa humanidad cuando expresamente lo prohíbe.

Aunque nunca creí en las mentiras, porque tuve el privilegio de estar bien informado, si tuve dudas: me hubiera gustado que el naciente partido político de quienes antes empuñaban las armas hubiera tenido las garantías, pero no las curules por derecho propio, de la misma forma que las tuvieron quienes dejaron las armas en el M-19 y fueron constituyentes en el 91, pero por encima de eso prima  el imperativo moral de que se salve si quiera, una vida humana.

Con lo anterior, quienes defendemos la paz, con el gobierno nacional y quienes entregaron las armas, somos los primeros responsables de la indiferencia y desconfianza en el proceso, porque nosotros sí terminamos satanizando a quienes pensaban con todo su derecho que este no era un buen acuerdo, para concentrarnos en campañas ciudadanas de sensibilización del proceso diseñadas por nosotros para nosotros, como si eso fuera lo que el país necesitara, nos dedicamos a convencer a los convencidos.

Tiene razón el Presidente Santos al decir que hay exceso de pesimismo en el país, pero la solución ciertamente tampoco es querer vender a los incrédulos realidades que no corresponden a lo que es Colombia.

La paz se volvió un concepto tan etéreo que una Colombia en la que las FARC ya no existen uno escucha frases que se vuelven muletillas en el colectivo, en cualquier escenario se escucha “¿ésta es la paz de Santos?”, al mismo tiempo que en las protestas sociales se escucha “No puede haber paz en el país sino…”; en resumidas cuentas de ahora en adelante cada vez que una minoría o un sector de la sociedad sienta vulnerados o amenazados sus derechos, escucharemos discursos que hablen de una paz incompleta, porque la paz será lo que cada uno defina que es.

El gobierno fue víctima de su propio invento, quisieron hacer una pregunta en el plebiscito que sólo cobijara como respuesta éticamente aceptable el Sí. Y claro que celebro que las FARC hacen parte de la historia, claro que celebro que el conflicto más antiguo del continente llegará a su fin, claro que celebro que quienes se dejaron infectar por el cáncer del narcotráfico y se llevaron a miles de colombianos valiosos en todas las regiones del país ahora quieran hacer política en igualdad con otros políticos, y celebro que este país tenga la histórica oportunidad de reconciliarse y dejar de lado el principal obstáculo que tuvo los últimos 50 años para lograr el desarrollo, pero me queda la sensación que celebro con los que están igual de convencidos que yo.

El reto es para quienes creemos en la paz, no basta con ser tendencia en twitter, o con hacer campañas ciudadanas que sólo nos gusten a nosotros, el país necesita reconciliarse alrededor de consensos que incluyan a todos, y el punto de partida no puede ser otro distinto a la constitución del 1991, como esa gran norma suprema y garantista de los derechos, la diferencia, la libertades y el estado de derecho.

Ñapa… ¿El jefe anti corrupción de la Fiscalía General preso por corrupto? Que el fiscal general se recupere pronto, porque el país necesita explicaciones suyas.

Abogado de la Universidad del Rosario con estudios en Teorías Contemporáneas de la Justicia de la Universidad de Harvard. Ha trabajado asesorando a la empresa privada y también en campañas políticas. Desde 2015 ha estado vinculado a la Dirección Nacional Liberal del Partido Liberal Colombiano.

1 Comment

  1. Nací como ciudadano en la época del Frente Nacional,el cual fue el resultado de la finalización de la violencia,entre los dos partidos tradicionales (Liberales y Conservadores),se llegó a la paz,se alternaron el Poder en COLOMBIA, pero fueron excluyentes con las demás fuerzas vivas del país y esto trajo consigo el surgimiento de la violencia guerrillera,por más de cincuenta años, ahora que el Gobierno de Juan Manuel Santos Calderón,logro la reconciliación con la FARC y está en diálogos con el ELN,es un momento histórico para nuestra Nación,para llegar a una verdadera INCLUSIÓN,de todos los Colombianos.

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