Elecciones territoriales: que son y que no

Opinión Por

Se realizaron las elecciones territoriales y como en toda elección, dejan aspectos positivos, otros que lo son menos y varias sorpresas. 

Dentro de lo positivo, para mí, están el incremento de la participación ciudadana –ojalá sigamos en esa tendencia creciente en lo inmediato-, el bajísimo nivel de violencia que se presentó en la jornada electoral, el tono tranquilo de la campaña en Bogotá, el buen trabajo de la Registraduría y  el importante rol de veeduría ciudadana adelantado por la Misión de Observación Electoral (MOE), que sin duda ha incidido positivamente en el debate electoral en su conjunto. Igualmente, la elección de la primera mujer como Alcaldesa de la capital del país, Claudia López, pero además, una mujer bien formada académicamente, estudiosa, frentera y además abiertamente gay. Igualmente la elección de alcaldes, al margen de las maquinarias políticas tradicionales en Medellín, Cartagena, Bucaramanga, Cúcuta, Santa Marta, Manizales; el triunfo a la Gobernación del Magdalena de Carlos Caicedo, derrotando los clanes políticos tradicionales de esa región.

Pero igualmente hay que decir que en otros casos o bien se impusieron las casas políticas regionales, o la modalidad tradicional de la política se impuso. No es nada bueno para la democracia que la llamada Casa Char en el Atlántico y Barranquilla haya logrado subordinar a todas las fuerzas políticas para que no hubiera ningún contendor con posibilidades frente a sus candidatos –más allá de que se reconozca la buena gestión del alcalde Alejandro Char en Barranquilla-; en Santander la llamada Casa Aguilar logró  imponer como Gobernador, de nuevo, a uno de los suyos. En general a los partidos políticos no les fue bien –los de mejores resultados fueron la Alianza Verde y el Partido Liberal- y los que más mal les fue, al Centro Democrático y al Partido de la U, lo que primaron fueron las coaliciones políticas.

Se impuso en estas elecciones, como era de esperar, los temas y problemas regionales y locales  y no los nacionales –con excepción de la corrupción- y la imagen de los candidatos. Pero no es pertinente derivar eventuales resultados, a propósito de las elecciones presidenciales de 2022, no sólo porque serán elecciones que funcionan con otros problemas y otras dinámicas, sino porque  es muy temprano para hablar de eventuales candidatos; es claro que Sergio Fajardo y Gustavo Petro serán seguramente candidatos, pero es incierto qué pasará con otros nombres; se especula que Martha Lucía Ramírez podría renunciar a la Vicepresidencia para aspirar a la Presidencia, igual se escucha de actuales mandatarios regionales o locales que terminan como Luis Pérez  Gobernador de Antioquia, o Camilo Romero Gobernador de Nariño, de Alex Char Alcalde de Barranquilla, de Fico Gutiérrez Alcalde de Medellín, o de Rodolfo Hernández exalcalde de Bucaramanga; todavía no se sabe quién sería él o la candidata del Centro Democrático, o del Partido Liberal, igualmente cómo les empiece a ir a los gobernantes territoriales recién elegidos, en fin, es demasiado temprano para derivar de las elecciones territoriales conclusiones acerca de las presidenciales. Las elecciones territoriales no son unas primarias para las presidenciales.

Podemos decir que hay rasgos de modernización del comportamiento de los votantes en varias ciudades del país, lo cual es saludable para nuestra democracia, pero los cambios tienden a ser más bien progresivos que súbitos.

Adenda: Partió hacia el más allá nuestro querido amigo Alfredo Molano Bravo, brillante escritor y analista, siempre preocupado por darle voz a los que eran excluidos, especialmente a los campesinos y un trabajador incansable por la paz; deja un gran vacío, pero también un profundo legado.

Doctor en Ciencias Políticas, de la Universite Catholique De Louvain, y Magister en Política Social de la Universidad Externado de Colombia. Es autor de múltiples investigaciones y actualmente Profesor asociado de la Universidad Nacional.

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