FE EN LA CAUSA, SEÑORES!

Opinión Por

Empezaré por destacar el papel mediático que para la sociedad colombiana cumplimos lo jóvenes y las mujeres, papel que ha sido fortalecido desde la Ley 1622 de 2013, actual Estatuto de Ciudadanía Juvenil, cuya principal finalidad es garantizar el reconocimiento de las juventudes en la sociedad como sujeto de derechos y protagonistas del desarrollo de la Nación desde el ejercicio de la diferencia y la autonomía.

Es sobre esta finalidad primaria que enfocare mi opinión, observando con mucho pesar, que aunque una ley estatutaria eleva a este sector poblacional comprendido en el rango de edades entre 14 – 28 años, como sujeto de derechos ciertos, taxativos y claros; desde los entornos locales aún se siguen gestando luchas sociales incansables por la defensa y reconocimiento de los derechos de las juventudes.

En este entendido, dentro del Sistema Nacional de Participación de las Juventudes, son los procesos organizativos locales los que fortalecen la punta de lanza de la lucha por el reconocimiento de derechos de este sector, y hoy el empoderamiento social que poseen las Plataformas de Juventudes Municipales, es desconocido por los entes territoriales en el ejercicio de la función pública.

Un claro ejemplo de ello, es que en los procesos de formulación de las políticas públicas no se tenga como máximo ente de representación local a las Plataformas de Juventudes, siendo en su mayoría el estimativo exitoso y efectivo en materia funcional en lo que respecta a la participación juvenil.

Así las cosas, resulta pertinente para que los jóvenes podamos mostrar nuestra capacidad, tenacidad y seriedad en el desarrollo de la función pública, participar activamente en los procesos de planeación territorial, y en la formulación de las políticas públicas.

Pero bien, ante el interrogante sobre si, ¿Pueden formularse políticas públicas sin participación de los procesos organizativos?, resultaría lógica la respuesta si nuestros funcionarios públicos no fuesen los grandes desconocedores del estatuto de ciudadanía juvenil (Ley 1622/13), atreviéndome a asegurar, que de un 100% de la planta administrativa de un ente territorial, solo un 5% ha escuchado sobre el Estatuto, y solo un 1% se ha dispuesto a profundizar siquiera un poco sobre el contenido referido.

Se convierte entonces en una tarea ostensiblemente titánica defender derechos humanos para esta población, que cada día se abre paso desde aristas inmediatas y futurista, en pro al desarrollo de un mejor país, pero que lamentablemente cada vez que se pretende dar resultados afirmativo en las pretensiones del conglomerado, se hacen necesarias las acciones colectivamente visibles para despertar el respeto y la venia de los gobiernos de turno.

Ser joven en escenarios de planificación y planeación de las actualidades locales, no es tarea fácil, y de ser posible crear un galardón a lo más luchado en este país, sería absolutamente conveniente premiar la labor de todos aquellos jóvenes que han venido incidiendo desde lo social, cultural, político, deportivo, artístico y académico, para el desarrollo de las comunidades y la aplicación real del enfoque poblacional, desde las particularidades de este sector, que es el único transversal desde su caracterización.

Hoy la tarea no es quejarnos, hoy la tarea es incentivar a todos esos jóvenes que desde sus territorios suman acciones afirmativas, que insisten, que exigen, y que sobre todo participan como actores estratégicos para el desarrollo, y le dan vida a esos principios de inclusión y participación, que obliga a los entes territoriales en primera medida a reconocer la diversidad de las juventudes en aspectos como su situación socioeconómica, cultural, de vulnerabilidades, y su condición de género, orientación sexual, étnica, de origen, religión y opinión.

Querido Joven! Si tú!

Participar en la planeación de nuestros territorios no debe ser un derecho rogado, es una obligación de todas las administraciones, y paradójicamente hoy tenemos herramientas jurídicas suficientes para exigir el respeto por lo que representamos sin mendigar participación, y exigir que nos rindas cuentas sobre la inversión social que se destine presuntamente para garantizar nuestros derechos, por eso hoy les digo, Fe en la causa señores!

Abogada, especialista en Gestión de Entidades Territoriales, Presidente de la Fundación BIOHO, actualmente asambleísta de juventudes departamento Cesar del Partido Liberal, y Coordinadora Departamental de mujeres jóvenes Liberales.

2 Comments

  1. En hora buena, excelente escrito que resume el inconformismo de los jóvenes y el empoderamiento al que estamos llamados hoy contamos con herramientas jurídicas que de ser usadas respaldan cualquier liderazgo o iniciativa que como jóvenes comensemos, tengamos certeza de lo que se espera, y la convicción de lo que aun nuestros ojos no alcanzan a ver…

  2. Nuestra historia es una letra ajena,lejana,ausente. COLOMBIA nunca vio en su pasado, nunca sintió esa violencia partidista que en luto los campos, miles de víctimas de egos , intereses económicos, razón que justificó las formas aberrantes de dolor, ellos fueron invisibles, siguen siendo invisibles,culpables de pecado impuesto, impuesto por el dogma de una fe que los castiga por ser invisibles. Nadie vio,nadie ve,el dolor y la sangre son ajenas, son invisibles. Con soberbia gritamos, señalamos,juzgamos.tristeza entender que esta historia patria es una constante que no pertenece a COLOMBIA porque se arropa en la ignorancia soberbia.

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