Gobernabilidad, percepción y conducción de gobierno

Opinión Por

Muchos dicen que el problema central del actual gobierno es que no tiene suficiente gobernabilidad y deducen que eso se deriva de la carencia de apoyos de las fuerzas políticas, más allá de su partido. Eso es solo parcialmente cierto. El tema puede ser un poco más complejo.

Cuando hablamos de gobernabilidad, nos estamos refiriendo a la capacidad que tenga un gobierno de establecer con su sociedad una adecuada relación, en la cual la sociedad permita gobernar porque no acude reiteradamente a las vías de hecho, tiene confianza y credibilidad en los gobernantes y sus políticas y está a la espera de que sus demandas sean atendidas en términos de políticas públicas. Y claro, para que los gobernantes puedan contar con esa aceptación de la sociedad se requiere que cuenten con legitimidad –aceptación, podríamos decir, confianza igualmente-, que haya eficacia en la gestión del gobierno; ahí puede ser importante contar con los apoyos políticos en los cuerpos colegiados para sacar adelante las iniciativas de respuesta a las demandas sociales y claro contribuyendo a dar respaldo al gobernante; también que los ciudadanos sientan que cuentan con seguridad –no olvidar que la seguridad es un bien público indispensable para la vida en sociedad-.

Pero no siempre la percepción de los ciudadanos va en esa dirección. Si perciben un gobernante alejado de las demandas y necesidades de los ciudadanos, más preocupado por asuntos que consideran como poco relevantes, si perciben que las iniciativas legislativas antes que a resolver sus problemas apuntan a favorecer solamente a algunos grupos sociales privilegiados y más bien terminan agravando sus condiciones de vida –adicionalmente si creen que en los cuerpos de representación lo que hay es desidia, desinterés, ausentismo y asomos de corrupción-, si no se establecen escenarios serios de diálogo y concertación de demandas y problemas sociales y si perciben a sectores de la Fuerza Pública como protectores de intereses minoritarios y que más bien los agreden, antes que protegerlos, porque no existe esa relación de confianza tan indispensable entre ciudadanía y Fuerza Pública y no perciben los ciudadanos unas políticas de seguridad eficaces y que tengan en cuenta sus reales problemas –qué pensaran los campesinos cocaleros a los cuales la única opción ofrecida es erradicarles los cultivos, de uso ilícito sí, pero de los cuales sobreviven, sin alternativas de vida diferentes-. Cuando todo lo anterior tiende a percibirse por los ciudadanos, la tendencia va a ser a desconfiar de sus autoridades, a acudir a las vías de hecho para presionar sus demandas –recordemos las movilizaciones que hemos presenciado y esa recurrente tendencia a creer que son las vías de hecho el único camino para ser escuchado y atendido-.

Todo lo anterior está reflejando es una incapacidad de conducción del gobierno, de ofrecerle a la sociedad un proyecto creíble de cambio y mejoramiento de sus condiciones y donde los ciudadanos puedan tener certezas acerca de su futuro –tarea en la cual pueden contribuir de manera relevante un conjunto de políticas públicas bien formuladas y diseñadas y con la decisión política de implementarlas-. 

Por ello decimos que el problema para mejorar la imagen y las perspectivas de Gobierno, no es solamente incorporando Ministros de uno u otro partido –eso resuelve sólo en parte-, se trata de hacer una reingeniería que permita ofrecerle a los ciudadanos un proyecto de sociedad creíble, pero acompañado de respuestas a los problemas acuciantes del presente –el empleo para los millones que no lo tienen, tierra y seguridad para sus vidas a los campesinos, futuro para los jóvenes, salud para las mayorías-.

La percepción opuesta sería el no futuro.

Doctor en Ciencias Políticas, de la Universite Catholique De Louvain, y Magister en Política Social de la Universidad Externado de Colombia. Es autor de múltiples investigaciones y actualmente Profesor asociado de la Universidad Nacional.

1 Comment

  1. LO FUNDAMENTAL LO IMPORTANTE DEL PROCESO DE PAZ ESTÁ QUEDANDO POR FUERA DE LA ACORDADO EN LA HABANA.
    LO ESENCIAL DEL ACUERDO DE PAZ DE LA HABANA HA SIDO TRAICIONADO. EL CONGRESO ANTERIOR HUNDIÓ LA REFORMA POLÍTICA Y LAS CIRCUNSCRIPCIONES TERRITORIALES ESPECIALES DE PAZ. NO SE APLICÓ PLENAMENTE LA AMNISTÍA.
    UNO DE LOS PUNTOS MÁS TRASCENDENTALES DEL ACUERDO LOGRADO EN LA HABANA ES EL DE LA ASIGNACIÓN DE 3 MILLONES DE HECTÁREAS A CAMPESINOS SIN TIERRA O CON TIERRA INSUFICIENTE Y NO SERÁN PARA LOS CAMPESINOS, SERÁN REPARTIDAS A LOS RICOS Y A LOS MONOPOLIOS AGRÍCOLAS.
    Y LA MALDITA PREPOTENCIA E INTOLERANCIA DEL GOBIERNO DE DUQUE Y SU SERVILISMO A EE.UU. QUE NO COMPRENDIÓ QUE LOGRAR LA PAZ EN UNA NEGOCIACIÓN SE TIENE QUE CEDER, ESE ES EL AMPLIO GRADO DE TOLERANCIA QUE SE DEBE TENER, DE LO CONTRARIO NUNCA SE LLEGARÍA A UN ACUERDO.
    SI EL GOBIERNO DE DUQUE Y EL CENTRO DEMOCRÁTICO HUBIERAN TENIDO TOLERANCIA Y RESPETO POR EL PROCESO DE PAZ EL PAÍS ESTARÍA YA CASI LISTO EN SU PROPÓSITO DE TERMINAR CON EL CONFLICTO DE MÁS DE 50 AÑOS,
    SUPUESTAMENTE SE PRESTA “MÁS ATENCIÓN” A LAS ZONAS DE DESMOVILIZACIÓN PARA TRATAR DE RETENER O ENGATUSAR A LOS DESMOVILIZADOS RASOS Y SE PERSIGUE Y HOSTIGA A LA DIRIGENCIA DE LAS FARC CON QUIENES EL GOBIERNO TIENE EL COMPROMISO DE CUMPLIR Y FORMALIZAR TODO LO ESENCIAL DEL ACUERDO DE PAZ.
    Y ES POR ESO QUE SE PERSIGUE A SUS LÍDERES PARA DESTRUIRLOS Y FRENAR TODO INTENTO DE EJERCER UN CONTROL DEL RESTO DE DESMOVILIZADOS.
    SE ASEGURARÁ DE QUE NO SE PRODUZCA NINGÚN REALINEAMIENTO EN POLÍTICA EXTERIOR NI NINGÚN CAMBIO ESTRUCTURAL SOCIOECONÓMICO.
    LA DEMORA EN IMPLEMENTAR LOS ACUERDOS DE PAZ ES PREMEDITADA CON EL FIN DE DILATAR Y QUE SE AGOTE EL TÉRMINO DE TRES AÑOS DE ESTABILIDAD JURÍDICA DEL ACUERDO QUE ESTÁ GARANTIZADA CONSTITUCIONALMENTE POR TRES PERIODOS PRESIDENCIALES, PARA LUEGO SI PODER ACABAR Y HACER TRIZAS EL ACUERDO DE PAZ.

    NO SE APRECIA NINGÚN INTERÉS EN IMPLEMENTAR LOS ACUERDOS DE PAZ FIRMADOS Y APROBADOS POR EL GOBIERNO DE SANTOS. SEÑALANDO QUE HARÁ CORRECCIONES HACIENDO ÉNFASIS EN LA JEP Y VÍCTIMAS,
    ESA INSISTENCIA EN DESCONOCER LOS ACUERDOS Y HACERLOS TRIZAS, ES PARTE DE ESE OBJETIVO, APROVECHANDO QUE LA FARC ESTÁN “VENCIDAS” Y SIN ARMAS, ES MÁS FÁCIL ARRINCONARLOS POLÍTICAMENTE
    LA CALIFICACIÓN DE HECHOS POLÍTICOS BAJO EL ENGAÑO Y LA MENTIRA; PARA ELLO CONTINÚAN CON EL DISCURSO FALSO Y MENTIROSO, BAJO EL ODIO, EL RENCOR INVOCA EL CASTIGO PARA LAS FARC, COMO SI LA GUERRA HUBIERE SIDO SIN CONTRAPARTE. PREMEDITADAMENTE SE SIGUE PROPONIENDO EL NEFASTO “NO” A LA PAZ.
    DUQUE PRETENDE DECIR QUE LAS OBJECIONES A LEY ESTATUTARIA DE LA JEP NO VAN A AFECTAR A PERSONAS EN REINCORPORACIÓN, MENTIRAS, EN LA PRÁCTICA LO QUE SE ESTÁ VIENDO ES QUE LAS FARC HAN SIDO ENGAÑADAS POR UNA INSTITUCIONALIDAD PERVERSA, QUE PASA POR ENCIMA DE LOS ACUERDOS, DESCONOCE LOS COMPROMISOS, E IRRESPETA NO SOLO A LAS FARC, SINO, A LA COMUNIDAD NACIONAL E INTERNACIONAL. SE SIENTE UN SENTIMIENTO DE IMPOTENCIA REPRIMIDA, DE RABIA SORDA, UNA SENSACIÓN DE ENGAÑO QUE HACE QUE LA MÁS BELLA EXPERIENCIA POLÍTICA DE LAS ÚLTIMAS CINCO DÉCADAS, LA CARTA DE PRESENTACIÓN DE UN PUEBLO DE PARIAS A LA SOCIEDAD CIVILIZADA, SE VENGA A PIQUE EN EL DESPARPAJO DE UNA CLASE POLÍTICA INÚTIL, CUYO ÚNICO PROPÓSITO SON SUS PROPIOS INTERESES CORRUPTOS Y MEZQUINOS, LIBRES DE TODA LEY Y TODO ORDEN.
    SE ALÍAN EN LA PRÁCTICA PARA REDUCIR EL ACUERDO A SU MÍNIMA EXPRESIÓN, A SU PROPÓSITO INICIAL, QUE NO CONSISTÍA EN OTRA COSA QUE EN DESARMAR A LAS FARC Y LLEVAR SU DIRIGENCIA A LA CÁRCEL.

Leave a Reply

Your email address will not be published.

*