LA CORTE QUE NOS HA HECHO LIBRES

Opinión Por

“Colombianos las armas os han dado la independencia, pero solo las leyes os darán la libertad” fueron las palabras de Francisco de Paula Santander el 30 de agosto de 1821 en el congreso de Cúcuta. Esta frase está grabado hoy en día en el edificio del Palacio de Justicia donde están ubicadas la Corte Suprema de Justicia máxima autoridad de la jurisdicción ordinaria, el Consejo de Estado máxima autoridad de la jurisdicción contenciosa administrativa, y la Corte Constitucional, que en su labor de ser la máxima autoridad en materia de interpretación de la constitución de 1991 ha liderado importantes batallas en la defensa de los valores democráticos sobre los cuales fue construida nuestra constitución.
Si retomamos las palabras de Santander, sería tarea de nuestro congreso de la república darle el alcance a los postulados constitucionales, y expedir las leyes que nos dieran pleno ejercicio y garantía de los derechos que el constituyente esperaba tuviéramos todos los colombianos, pero hemos tenido un congreso que sirve a sus propios intereses. Si ahora los uribistas tildan a los congresistas de la unidad nacional de enmermelados, cosa que no es falsa, se les olvida que ellos estuvieron ocho años en las mismas, ¿las notarías no eran mermelada? La corrupción en el congreso de la república es ambidiestra, porque si bien el Polo no ha llegado al Palacio de Nariño, si llegó al palacio de Liévano, y seguimos pagando en Bogotá lo que significo esa administración corrupta de Samuel Moreno.
La gente del común no sólo no tiene una mala imagen del congreso, sino que peor aún, no espera nada de este. Cuando una minoría siente vulnerados sus derechos no busca un congresista abanderado que pueda defender la causa siendo ponente, o dando un imponente discurso en debates de plenaria. Muy por el contrario quienes han defendido los derechos de las mujeres, de las parejas del mismo sexo, y más recientemente del medio ambiente, o de los animales, han optado por un litigio estratégico ante la Corte Constitucional.
Si las mujeres hubieran esperado a que el congreso las hiciera libres de interrumpir su embarazo cuando habían sido violadas, seguirían esperando mientras tienen que dar a luz a ese bebé fruto un acceso carnal, como también seguían esperando a ser libres de interrumpirlo en los otros dos casos despenalizados por la Corte Constitucional.

Si no hubiera sido la Corte Constitucional la que hubiera estudiado el referendo de Uribe para ser presidente un tercer período, tendríamos una democracia exactamente igual que la Venezolana, en la que un caudillo modifica la constitución las veces que quiere para seguir en el poder – y a mí ese despotismo reeleccionista de Uribe si me parece muchísimo más grave que un indulto a un grupo guerrillero en el marco de un proceso de justicia transicional, así ahora los uribistas se sientan los únicos protectores del orden constitucional –

Si no hubiera sido la Corte Constitucional quien reconoció como valido el proyecto de vida de las parejas del mismo sexo, seguirían sin la posibilidad de que se les reconocieran sus derechos patrimoniales y sociales como si se hace con las parejas heterosexuales.
Pero no solo quienes adelantan esos litigios estratégicos se han concentrado en exponer sus argumentos frente al alto tribunal constitucional, los ciudadanos de común cuando optan por salir a la calle a pedir pacíficamente la reivindicación de sus derechos, prefieren terminar su recorrido ante la Corte y no ante el congreso. El mismo congreso que le incumplió a Colombia con a expedición de un estatuto de la oposición, y tuvimos que sentarnos a negociar con las FARC, para que fuera la guerrilla quien exigiera que se reglamentara algo que ordenaba la constitución pero que ningún gobierno había tenido como prioridad, para que ahora sí el congreso hiciera la tarea: ¡Ese es el congreso que tenemos señores y señoras!.
El día de ayer se escogieron dos nuevos magistrados de la Corte Constitucional, Carlos Bernal y Cristina Pardo. Al primero no lo conozco, pero estudiando su hoja de vida es incuestionable que tiene los conocimientos para hacerle frente a la magistratura. A Cristina Pardo sí la conozco, fue mi profesora justamente de Teoría Constitucional y del Estado en la Universidad del Rosario, por lo que tengo que reconocer el alto grado de confianza que tengo en lo bien que lo hará.
Los dos nuevos magistrados han profesado abiertamente su fe, Bernal como cristiano protestante, y Pardo como católica; por lo que muchos se preocupan por como este hecho pueda influenciar sus decisiones, de manera que signifique un retroceso en materia de reconocimiento de derechos y libertades a la luz de interpretar la Constitución de 1991. Claro que es entendible el miedo, porque si como lo mencionó aquí ha sido la Corte Constitucional la defensora de las minorías, la protectora del orden constitucional, y la que verdaderamente nos ha hecho libres mientras esperamos que el congreso legisle, una Corte que no reconozca las realidades sociales de Colombia, o que no defienda el espíritu garantista y diverso sobre en el que se escribió la constitución, nos deja entonces a la merced del congreso. Congreso que en éste y en todas las legislaturas anteriores, y con todos los gobiernos que hemos tenido, no ha estado a la altura de la misión de representar, defender y legislar como el país se merece.

Ñapa…1.Tiene razón Jesus Santrich al decir que las FARC no reclutaban menores, porque no les pregutaron, sino que se los llevaron a la fuerza.

Abogado de la Universidad del Rosario con estudios en Teorías Contemporáneas de la Justicia de la Universidad de Harvard. Ha trabajado asesorando a la empresa privada y también en campañas políticas. Desde 2015 ha estado vinculado a la Dirección Nacional Liberal del Partido Liberal Colombiano.

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