LA UNIVERSIDAD DE LA AMAZONIA EN DETROIT

Opinión Por

Que los seres humanos básicamente somos agua y que venimos del agua, es bien sabido. Lo nuevo es que en la Amazonia -como dicen los ribereños- todos somos río, y que el río no es nuestro, nosotros somos del río, del río que fluye, como la vida. Parece un juego de palabras pero es la lección aprendida de la película El Río, dirigida y escrita, como un poema más, por el poeta colombiano Juan Carlos Galeano. La premier se presentó el pasado 23 de junio, en la Universidad Estatal de Wayne, con ocasión de la XII Conferencia Bienal de la Asociación para el Estudio de la Literatura y el Ambiente, ASLE, por sus siglas en inglés.

Resulta impactante el contraste: en un país donde su presidente es escéptico del cambio climático se reunieron casi 950 académicos, poetas y pensadores de 45 países, a intercambiar razones y lecturas y poemas y películas como poemas sobre el riesgo de catástrofe ambiental, pero más que eso, sobre los progresos del ecocriticismo, en la academia, la práctica social y en la literatura.

Y qué es eso del ¨ecocriticismo¨? Depende de quién lo explique. Pero en esencia se trata de un esfuerzo académico -y cada vez más de activismo social, político y cultural- por reconocer que los seres humanos no somos el centro del universo, que no tenemos a nuestro servicio y libre disposición a la naturaleza y a los demás seres vivos, la tierra y el resto del universo. Al contrario, hacemos parte fragmentada de múltiples sistemas de vida interdependientes. Así pues, cuando nuestras formas de producir y de consumir ponen en riesgo la existencia de otras especies vivas, vegetales o animales, ponemos en riesgo nuestra propia existencia.

Bueno, pero eso ya lo ha explicado la ecología, dirán ustedes. Entonces qué es lo nuevo? Lo novedoso, a mi entender, es que el ecocriticismo destaca cómo las diferentes formas de poder y dominación, hasta el presente, tienden a desconocer la centralidad de mantener la diversidad biológica, tanto como la diversidad cultural, étnica, política, social, lingüística, etc. Las tendencias a la homogenización cultural, política, racial, social, etc., tan destacadas en los hechos políticos recientes de Europa y Estados Unidos (Brexit y Trump), son expresiones consustanciales al antropocentrismo, es decir, al desconocimiento de la importancia de la diversidad biológica para garantizar la propia vida humana.

En el marco del evento que comentamos de ASLE en Detroit, también fue reconocida la Universidad de la Amazonia con el Premio Seres Puente, por su trabajo por la paz y el cuidado del Río Amazonas. En el acto académico de premiación tuvimos oportunidad de destacar la tensión en que se encuentra la sociedad y la naturaleza en la región amazónica colombiana: de un lado celebramos la oportunidad de emprender una nueva era de construcción social territorial, gracias a la paz pactada entre el Estado y las FARC, la cual incluye el compromiso de sellar la frontera agrícola en la Amazonia y desarrollar la sustitución voluntaria y concertada de los cultivos de uso ilícito. No obstante lo anterior, también vale reconocer el riesgo de que la paz política con la insurgencia sea aprovechada para ampliar la tala del bosque e imponer monocultivos (pastos o palma aceitera, entre otros), o para ampliar la minería criminal, la explotación de combustibles fósiles y de biocombustibles, o para la construcción masiva de represas para hidroeléctricas, o, en últimas, para continuar la violencia del narcotráfico.

Reconocimos en Detroit, en todo caso, el avance que presenta Colombia por la asignación formal de amplios territorios amazónicos como territorios de propiedad colectiva indígena (casi 28 millones de hectáreas), el empoderamiento de estas comunidades (108.000individuos) y los desarrollos institucionales esperados en contexto de posconflicto. La Universidad de la Amazonia, por ejemplo, con sus 9.600 estudiantes y 660 profesores, en la época de posconflicto que comienza ahora, se constituye en un baluarte institucional para construir la paz entre los seres humanos y promover la justicia ambiental para con el mar de agua dulce, el gran Río de las amazonas.

Magíster en Economía de la Universidade Estadual De Campinas, y en Impactos Territoriales de la Globalización de la Universidad Internacional de Andalucía. Exdirector del Instituto para la Economía Social y Exsecretario de Desarrollo Económico.

2 Comments

  1. Buen trabajo y excelente direccionamiento al considerar la ecocritica como una alternativa de activismo en defensa de la vida, del agua y del planeta

  2. El “Ecocriticismo”, como aporte de la Academia, jugará un papel importante en la formación de conciencia Ciudadana,para defender el medio ambiente,que pertenece a toda la humanidad y todo los seres en general.

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