¿USTED TAMBIÉN ESTUDIÓ DERECHO PARA SER TORCIDO?

Opinión Por

Cuando se es estudiante de cualquier facultad de derecho del país, es recurrente de muchos hagan esa pregunta grosera: ¿Usted también estudió derecho para ser torcido? Y la gente usa los casos como los de Gustavo Moreno, el capturado jefe anti corrupción de la Fiscalía General de la Nación para ejemplificar que no se puede ser un abogado decente en este país.

Mi profesora de Régimen General de la Obligaciones en la Universidad del Rosario, la hoy vice decana de la facultad de Jurisprudencia Lina Céspedes, me dijo que uno puede ser dos tipos diferentes de abogado, los que deciden “joderse” la vida de los demás y prestarse para hacer cosas indebidas, o uno puede ser el tipo de abogado que se acuesta en las noches y duerme tranquilo. Claro que todos tenemos necesidades y enfrentamos problemas que nos llevan a cuestionarnos, y claro que a muchos se nos han presentado la posibilidad de prestarnos para torcidos, pero si él mismo Moreno pone de presente que su trabajo le ha servido para hacer una capital limpio, ¿Entonces qué necesidad extrema lo llevo a aceptar un soborno? El seguimiento previo hecho antes de su captura pone de presente que fue Moreno quien abordó a Lyons para pedirle cuatrocientos millones de pesos para filtrarle información de los procesos en su contra, entonces nos miente al presentar éste como un caso de una sola vez en una carta que él mismo hiso pública con el  título “Padre perdóname porque no supe lo que hice”.

El fiscal general tiene la responsabilidad con el país de hacer público quien recomendó a Moreno para el cargo, y de paso, quien recomendó también a las otras personas que considero pero que no pasaron la prueba del polígrafo. El país no le cree al fiscal general cuando dice que nadie recomendó a Moreno, y cuando no le dice la verdad la país, entonces los miles de funcionarios que si vienen haciendo una tarea ejemplar en la entidad se ven invisibilizados por quienes decidieron que no era suficiente y que escogieron el camino de los corruptos.

Hay verdades que el país conoce, pero a pesar de saberlas no hace nada: todos sabemos que las campañas a las gobernaciones puede llegar a costar más de diez mil, veinte mil, treinta mil y hasta cuarenta mil millones de pesos, todas cifras que no corresponden a los topes establecidos por la norma. Así mismo es claro que cuando el presidente apoya a un candidato para entidades como la Fiscalía General de la Nación, la Contraloría General de la República, la Procuraduría General de la Nación o la Defensoría del Pueblo, lo hace como una concesión a un grupo o partido político a cambio del apoyo de una bancada con sus votos en el congreso, mientras ese partido se reparte los puestos en la entidad ¿No es así? ¿Yo me lo estoy soñando?. Al fiscal Néstor Humberto Martínez además de su evidente cercanía con el presidente – que dudo que siga después de esas ruedas de prensa que fueron salida en falso con el tema de Otto Bula – sigue siendo muy cercano al ex vicepresidente Germán Vargas Lleras y a la dirigencia del partido Cambio Radical ¿Fue Cambio Radical entonces o el ex vicepresidente quienes recomendaron a Moreno? ¿Quiénes más son cuota política en ésta fiscalía?

Han sido también abogados los que han dado su trabajo y hasta su vida por este país sin prestarse para nada ilegal; desde Francisco José de Paula Santander, Darío Echandía, el mismo Luis Carlos Galán, hasta más recientemente juristas como Carlos Gaviria Díaz, Catalina Botero, Elena Ambrosi o Rodrigo Uprimny. La honorabilidad de los abogados en este país no es una utopía, porque incluso en un momento en que la rama judicial atraviesa una de sus momentos más difíciles de credibilidad, en este país se puede seguir hablando de una independencia que en nuestros vecinos Ecuador y Venezuela se perdió por los presidencialismos.

En un momento en el que hay sobre dosis de pesimismo en el país, Moreno y el fiscal general Martínez Neira tienen la responsabilidad de devolverle al país la fe en sus instituciones. No basta con pedirle perdón a sus compañeros que si trabajan todos los días con la convicción de servirle a este país. La verdad sería un verdadero acto de contrición.

Ñapa… Federico Gutiérrez al parecer fue varias veces advertido sobre la posibilidad de que su secretario de seguridad tuviera problemas legales, por lo que también tiene que hablarle a Medellín y al país entero con la verdad.

Abogado de la Universidad del Rosario con estudios en Teorías Contemporáneas de la Justicia de la Universidad de Harvard. Ha trabajado asesorando a la empresa privada y también en campañas políticas. Desde 2015 ha estado vinculado a la Dirección Nacional Liberal del Partido Liberal Colombiano.

Deja un comentario

Your email address will not be published.

*