Venga alcalde que sí es pa’ eso

Opinión Por

“Juntos podemos revocar al alcalde Peñalosa” me dice hombre mientras camino por Bogotá, pero se equívoca el personaje así como todos los que promueven la revocatoria, no es una afirmación sino una pregunta lo que deberían socializar: ¿Debemos los bogotanos revocar al alcalde Peñalosa? Yo digo que no.

No voté por Gustavo Petro, ni tampoco por Enrique Peñalosa, pero en ambos casos esperaba que tuvieran mejores administraciones. Petro tan buen congresista opositor demostró que no es el mejor gerente, no sabe comunicar, no acepta la crítica y tiende a estigmatizar tal como él mismo le reclamaba con justa causa a Álvaro Uribe cuando era presidente. Peñalosa, por otro lado, se quedo en el pasado, dejando de ser ese experto que llamaban de todo el mundo para hablar de urbanismo para asumir este período como alcalde esperando encontrar un distrito como el que había gobernado hace varios años y se termino encontrando con una realidad diferente, en una ciudad mucho más grande, un ambiente político claramente más hostil, y una ciudadanía que tiene acceso  en tiempo real a la información a través de medios digitales, presta a responder por los mismos canales cuando se sienta inconforme, o cuando sienta que están improvisando con la ciudad.

Quienes promueven la revocatoria de Peñalosa son abiertamente militantes del Polo Democrático Alternativo como Sergio Fernández, o de los progresistas como el concejal Hollman Morris: estos sectores tiene argumentos válidos para defender una revocatoria, pero ninguno de peso, y lo que queda en evidencia es la diferencia ideológica que todos conocemos, no les gusta como gobierna Peñalosa y por eso lo quieren sacar.

A mí no me gustó como gobernó Petro, pero no por eso le quise dar mi firma a Miguel Gómez cuando lideraba la revocatoria de la administración pasada.

A Petro que tanto le gusta opinar ahora sobre el metro para la ciudad se le olvido que en  cuatro años se dedico a seguir haciendo estudios y no se publicaron si quiera los pre pliegos, pero es evidente que el tema de la medidas tomadas por el procurador Ordoñez, al margen de la legalidad que es un debate en el que no voy a entrar ahora, torpedearon el curso de su administración.

¿Si sacamos a Peñalosa que pasa en la práctica? El presidente nombra un alcalde provisional, tenemos que esperar que los partidos que avalaron a Peñalosa presenten una terna, que el presidente escoja de la terna, y luego que ese alcalde medianamente pueda darle ejecución a cosas que son importantes para la ciudad, mientras nos embarcamos en una nueva elección. Una vez que pase todo eso: ¿Ustedes creen que entonces ahí si logremos tener metro? ¿Logremos solucionar la movilidad? ¿Logremos combatir el micro tráfico y la inseguridad? ¿Logremos consolidar una política de atención integral a las víctimas? ¿Logremos hacer la ALO? ¿Logremos terminar el deprimido de la 94? ¿Logramos bajar las tasas de desempleo en la ciudad? ¿Logramos dar con altura el debate sobre el uso de la plaza de toros la Santa María?.

Serán muchos los legalistas quienes ya tendrán la ley abierta listos para replicar que la revocatoria es legal y una opción valida que asiste a los ciudadanos, un punto en el que tiene razón, pero no por tratarse de una posibilidad legal es necesariamente lo más conveniente para la ciudad.

Si a ustedes como a mí no les gusta Peñalosa,  hagamos oposición, digamos lo que se hace mal, y exijamos resultados, pero no firme para que lo revoquen; porque aunque creo que debemos afrontar que Peñalosa lo está haciendo mal, no creo que sea el peor alcalde, no creo que sea un corrupto,  ni mucho menos que se esté robando nuestros impuestos.

Si para usted definitivamente no le parece suficiente hacer oposición, entonces salga a la calle y busque votos para la próxima elección, pero no le haga el daño a esta ciudad de quedarnos otra vez sin alcalde, porque aquí gana el que tenga más votos, sin importar si eso representa a la mitad más uno como en el caso de la elección presidencial, quien gana se vuelve alcalde de todos los bogotanos, y no podemos ir haciendo revocatorias cada cuatro años sólo porque somos rojos y el candidato que gano fue el azul. ¿O lo que buscan no es lo mejor para la ciudad?¿O es que simplemente quieren ser la cara visible de una medida que recoja el descontento de los bogotanos?  Eso tiene nombre, y se llama populismo, del mismo con el que Donald Trump se hizo presidente en Estados Unidos.

La ñapa…el fiscal Martínez y el CNE están en mora de aclararle al país quien, cuando y en que se gastaron los sobornos de Odebertch. Que su canal de comunicación sean los escritos de apertura de investigación, de acusación o de archivo, que si quisiéramos que ruedas de prensa, mejor las haríamos con Amparo Grisales preguntándole por la dieta que hace.

Abogado de la Universidad del Rosario con estudios en Teorías Contemporáneas de la Justicia de la Universidad de Harvard. Ha trabajado asesorando a la empresa privada y también en campañas políticas. Estuvo vinculado a la Dirección Nacional Liberal del Partido Liberal Colombiano.

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