YO ME QUEDO

Opinión Por

No.

Yo no me quedo porque sea gavirista.

Yo me quedo porque el Partido Liberal Colombiano es el único partido que tiene una ideología clara, aun cuando esté en el papel.

No.

Yo no me quedo porque esté esperando que me nombren en algún cargo cuando surja la primera crisis ministerial del Gobierno Duque y el Partido Liberal Colombiano haya cambiado su postura y entre a la coalición de gobierno con algunos ministerios y dependencias nacionales.

Yo me quedo porque el Partido Liberal Colombiano es el partido de mis mayores.

No.

Yo no me quedo porque esté esperando recibir un aval para las elecciones territoriales de 2019.

Yo me quedo porque el Partido Liberal Colombiano es el partido de mis convicciones.

No.

Yo no me quedo porque tenga algún proyecto político en la IUSY, esté en representación del Partido participando en algún espacio de participación ciudadana, o sea alguna cuota en alguna instancia.

Yo me quedo porque el Partido Liberal Colombiano es el partido donde me formé y siempre habrá de ser mi casa.

Algunos afirman que quienes nos quedamos o es que son gaviristas, o es que son infiltrados de Cristo, o es que están esperando mermelada, o es que no van a dejar de lado sus proyectos políticos en instancias internacionales o instancias territoriales, o es que están esperando aval para el próximo año.

Puede que algunos se hayan quedado por algunas de esas razones, pero olvidan quienes eso afirman, que muchos tienen razones menos triviales que esas manifestaciones de militancia.

Algunos nos quedamos por puro amor a la causa, aunque esa causa sea ingrata.

En mi caso particular, ya se rumora que me abrirán un proceso disciplinario que generará mi expulsión de las toldas liberales por la decisión libre y pública que tomé para disentir junto con otros militantes, a la decisión de respaldar al candidato presidencial de la derecha que tomó la Bancada Liberal de Congreso y que hoy en el Gobierno Nacional, nos quiere quitar subsidios a los más pobres y cuyos ministros y embajadores pareciera que gobernaran más que él mismo, ya que se la pasa desdiciendo lo que ellos en micrófonos manifiestan con convicción.

Esa será la única manera en que me logre ir del Partido: que me notifiquen de un disciplinario por desobedecer una directriz directa.

Obvio, si renuncio, dicho proceso precluye y aun cuando vuelva a inscribirme como militante, el mismo no podrá revivirse. Touché.

Pero si eso llega a suceder, mi militancia en el Partido de las Libertades, se mantendrá, a pesar de las críticas, a pesar de los señalamientos, a pesar de las risas, porque aún creo que es posible que se retome el rumbo, porque aún creo, contra viento y marea, en el sentir liberal de los ciudadanos  que votaron el pasado mes de marzo y nos dieron la más alta votación para Cámara de Representantes, porque aún creo que el liberalismo militante es capaz de reflexionar sobre su actuar, como lo hizo la Bancada Liberal de Congreso, al declararse independiente de un Gobierno Nacional precario.

Aquí estoy y aquí me quedo, así me obliguen a renunciar a la militancia para evitar la expulsión.

Zootecnista Universidad Nacional de Colombia, Candidato a Magíster en Producción Animal de la Universidad Nacional. Coordinador Nacional para asuntos de Paz de la Organización Nacional de Juventudes Liberales 2014-2018.

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